El juicio de Lindsay Clancy terminó declarándose nulo
Les traemos la actualización del chismecito judicial gringo que les contamos la semana pasada. Resulta que, después de una semana de andar deliberando sin ponerse de acuerdo, el jurado del juicio de Lindsay Clancy tiró la toalla y el juez declaró oficialmente nulo el proceso. ¿No fuiste intern en Chevez? El intern tampoco pero según Claude, esto significa que este pdo se reiniciará y tendrán que armar otro proceso judicial desde cero. La morra no quedó absuelta ni sentenciada, así que seguirá guardada en un hospital psiquiátrico mientras los fiscales empiezan todos los preparativos para armar de nuevo todo el desmadre… Contexto para los que no tienen npi del caso: en 2023, la doña asfixió a sus tres babys mientras el marido salía a la tienda y luego se aventó de un segundo piso, quedando en silla de ruedas de por vida. Sus abogados juran que actuó poseída por una psicosis posparto y que, de hecho, había pedido ayuda psiquiátrica porque estaba segura que era un peligro para sus críos. Pero los peritos gringos dicen que fue premeditación pura y dura. Esto hizo que el jurado se partiera en dos entre mandarla al bote de por vida o mejor al manicomio.
Trump de Metiche
Todo apunta a que este desmadre ocurrió por culpa de un solo cbrón. Según soltó la sopa el abogado de Doña Lindsay, 11 miembros del jurado ya estaban más que puestos para firmar un veredicto a favor de la morra, pero un solo wey terco se encaprichó y dijo que él no estaba de acuerdo con todos los demás. Para este tipo de casos, la ley gringa marca que debe de haber unanimidad y, como en este pdo no la hubo, el juicio terminó declarándose como nulo.
Y bueno, como al Donaldo le encanta meterse en donde no lo llaman, salió de metiche a opinar que “hizo algo horrible, horrible” y que “ya verán cuál es el precio que hay que pagar”, sugiriendo que a Lindsay le irá como en feria en el segundo juicio. Con el proceso en pausa, los fiscales tienen de dos sopas: tragarse el coraje y negociar un pacto con la defensa, o buscarse otros doce brothers para volver a empezar este desmadre legal con gente nueva.
Cárcel vs Manicomio
El dilema que le quebró la cabeza al jurado fue un pdote puramente legal: o era una asesina consciente que merecía pudrirse en prisión, o una paciente psiquiátrica que debía ser internada en una clínica. Viendo que el jurado era un callejón sin salida, el juez del caso preparó el mazo para anular el juicio, pero la defensa se aventó una maniobra como de serie de Netflix al meter una apelación exprés ante el Tribunal Supremo de Massachusetts. El juez le dio 60 minutos de gracia para ver si la corte estatal admitía la jugada, pero el intento murió en el intento y sirvió para lo mismo: para nada. Ahora habrá que ver qué pasa en el futuro…