Encontraron a un diputado jaibo desvivido en plena carretera…
Esta es una de esas noticias que el intern nada más no se explica cómo pasó. Ustedes recordarán que hace unos mesesitos un diputado del bienestar llegó al pleno justo como aparece el becario en nuestras oficinas (el Starbucks de Prado) cada viernes por la mañana: tambaleándose, con olor a Bacardí, cantando tiros y echando palomazos. Bueno, pues ese mismo diputado veracruzano apareció desvivido el viernes en su Mercedes en una carretera cerca de Xalapa…. y la neta no sabemos por qué. Se llamaba Zenyanzen Escobar y lo único que sabemos es que murió por un abrazo de plomo. El gobierno de la Chío Inhale y Exhale explicó que “fue un fallecimiento por arma de fuego” pero dejó en claro que no se trató de un ataque…. Entonces no sabemos si es uno de esas clásicas formas de Morena de no llamarle a las cosas por su nombre o si, en realidad, Zenyanzen no andaba tan Zen y se aplicó la autodesvivición. RIP al diputado… lo recordaremos siempre que haya dos weyes agarrándose a trancazos fuera de despecho y cada vez que veamos los calendarios Solo Para Mujeres en algún taller mecánico del país (Google it).
Oscuro pasado
Zenyanzen Escobar García, era diputado del bienestar en la tierra de cangrejos. Se graduó como comunicólogo y después de varias chambitas fue que llegó a la Cámara de diputados. (Esto para nada es una invitación a los comunicólogos de la anáhuac para que se conviertan en diputados, haganle un favor a su pueblo por favor). Fuera de la diferencia entre su licenciatura y su profesión, lo que lo hacía medio polémico en realidad es su pasado. Esta no es una historia como la de Santi, que dejó de ser party animal para convertirse en gymbro e inscribirse a todos los hyrox que puede. Tampoco nos estamos refiriendo a su peda en el pleno, si no algo un poquito más atrás.
Y es que el veracruzano se hacía llamar “Tarzan boy”, ustedes se preguntarán por qué… resulta que en sus tiempos aquellos el ofrecía “bailes privados”. Todo surgió a partir de una foto leakeada en la que aparecía en casi toda su gloria. Según él, la foto salió de uno de sus concursos de fisicoculturismo. La cual nos suena como la única explicación lógica, o al menos es la que queremos creer.
Carpetazo
Así como nosotros, en el gobierno y la fiscalía traen un relajo. Ya admitieron que sí está desvivido, no parece ser un atentado por la forma en qué estaba estacionado el carro (ellos son los forenses, ellos sabrán), y recalcaron que no fue una agresión externa. Quitando todas esas alternativas, la neta no nos quedan muchas opciones, pero están queriendo insinuar que una de esas posibilidades fue que se abrazó él solito.
Ricardo Ahued, el secretario de gobierno veracruzano, explicó que no va a confirmar nada (no vaya a ser que anda abriendo la bocota de más) y solo le queda esperar a ver que dicen los peritos. Para variar, aplicaron la vieja confiable, ya abrieron una carpeta de investigación. Esperamos que sus carpeta no quede atorada con las otras diez mil que no llegan a nada. Pero honestamente es muy probable que sí avance porque no le conviene al Gobierno del Malestar no saber qué le pasó a uno de los suyos. Y en un gobierno que ha bajado la cantidad de homicidios diarios (o eso dicen), no le daría mucha seguridad al pueblo bueno un caso sin resolución (algo bastante común en nuestro México-mágico).