Christian Pacheco es el campeón del maratón de la CDMX
Este domingo fue el Maratón de la CDMX y con él llegó un día extraño para muchos mamadores del running club. Básicamente es la graduación en la que nos damos cuenta de si tu amigo que hace dos años era un pedote de aquellos efectivamente ya está reformado en el mundo fit…. o si, por el contrario, sigue siendo bastante pedo y solo le hace al mame con su Garmin, su shake de proteína, sus corridas por el Sope y acabar desayunando matcha en el Aúna cada mañana. Durante toda la mañana, la ciudad fue un desmadre por los cierres en los 42 kilómetros en los que corrieron por igual weyes híper fit, Sofis que buscan ser brand ambassadors de Lululemon, divorciadas, alcohólicos en rehabilitación y también uno que otro deportista de verdad. Uno de ellos es Christian Pacheco, un peruano que no andaba como su apellido pues logró terminar todo el circuito en 2 horas, 10 minutos y tres segundos. Lo extraño en esta ocasión es que no fueron los etíopes los que ganaron el maratón… suponemos que la situación en Perú está haciendo que su gente tenga que aprender a correr más rápido.
Garmin + Alo
Resulta que correr 42 kilómetros por toda la Ciudad de México sí deja lana, y bastante más de la que uno esperaría por andar sufriendo voluntariamente un domingo a las seis de la mañana.
Este domingo se corrió el Maratón de la Ciudad de México y los ganadores fueron el peruano Christian Pacheco, en la rama varonil, y la etíope Alemtsehay Asefa, en la femenil. Pero lo verdaderamente importante de todo este asunto es cuánto se llevaron los cabrones por llegar primero.
Con el maratón llegó todo el ritual de mamadores de los running clubs. Gente saliendo desde las seis de la mañana, los weyes con reloj de 15 mil pesos para medir una carrera que ya saben que no van a ganar, los que llevan seis meses diciendo que están “en preparación” y los que llevan otros seis meses subiendo a Instagram cada pinche entrenamiento como si estuvieran clasificando a París 2028.
Y mientras medio mundo estaba pendiente de cuántos kilómetros llevaba su amigo en Strava, los que sí saben correr llegaron hasta el final. El peruano Christian Pacheco se llevó la rama varonil y la etíope Alemtsehay Asefa ganó la femenil, en una carrera que volvió a recorrer algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad hasta llegar al Zócalo.
Nuestro Peruano Pacheco terminó imponiéndose en una competencia de 42.195 kilómetros en dos horas, 10 minutos y tres segundos; mientras atrás venía toda esa fauna maravillosa que convirtió el running en una mezcla de deporte, terapia, networking y religión.
Mejores premios que solo la satisfacción
Porque si pensabas que después de correr desde Ciudad Universitaria hasta el Zócalo te daban una medallita, una playera y una botella de Gatorade, resulta que no. El primer lugar de cada rama se embolsa 50 mil dólares, además de un reloj Garmin. O sea, alrededor de 900 mil pesos, dependiendo del tipo de cambio, por hacer en unas horas lo que cualquier persona sensata evitaría hacer con este calor.
Y no termina ahí. El segundo lugar recibe 20 mil dólares y otro Garmin, mientras que el tercero se lleva 10 mil dólares más reloj. La convocatoria contempla premios hasta para los ocho primeros lugares de las categorías absoluta varonil y femenil.
Así que mientras uno estaba viendo desde la banqueta a miles de pobres diablos correr con cara de estar reconsiderando todas sus decisiones de vida, adelante iban unos profesionales peleándose por una lana bastante seria.
Y hay que reconocerle algo a la competencia: no cualquiera se avienta los 42.195 kilómetros a ese ritmo. El Maratón CDMX es una de las carreras más importantes de la región y este año volvió a llevar a los corredores desde Ciudad Universitaria hasta el Zócalo, atravesando buena parte de los lugares más emblemáticos de la ciudad.