Noroña está haciendo berrinche porque no lo eligieron presidente del Senado
El miedo que reinaba en las últimas semanas dentro de las oficinas de Morena ante el inminente envío del Nike Maduro Extraction Kit por parte de los gringos se difuminó este domingo y, en su lugar, el sentimiento que reinaba era el del enojo. Y es que a nuestros pobres Morenos les hicieron ir a chambear en domingo para, entre otras cosas, elegir a la persona que se sentará en la grande…. o sea, como presidente de la Mesa Directiva del Senado. ¿Y quién quedó? Un tal Higinio Martínez, que aunque tiene nombre de que podría ser tu próximo conductor de Uber es un poderoso senador del Establo de México y quien, según las malas lenguas, es el verdadero gobernador en lugar de nuestra simpatiquísima Dolphin Gómez. El hecho de que llegue Higi representa dos cosas muy importantes: a) que el grupo Tabasco liderado por Adams Augusto se fue alv y ahora tendrá más tiempo de preparar su defensa por todo el desmadre del huachicol en el que está embarradísimo. Pero lo más importante del nombramiento de Higiénico Martínez es que otra vez Noroña se la Perez Prado…. Como ya nadie lo pela y básicamente la única vez que se hace notar es por andar viajando en Business y generar una estela olfativa bastante fuerte, el wey estaba urgidísimo por volver a ser presidente del Senado. Pero evidentemente el horno no está para bollos y Morena decidió que era mejor tener un perfil mucho más tranqui…. Corte A, Fernández Llorona se puso a hacer berrinche, acusó a su partido de aliarse con la oposición y rompió el consenso, votando en contra de Higinio.
“Oriné en una gasolinera, cabrones”
Noroña amaneció con ganas de que lo vuelvan a correr de una reunión y decidió hacer berrinche público por la elección de Higinio Martínez como nuevo presidente del Senado. El señor, que apenas hace un año dejó el puesto pero claramente no había superado la ruptura, ni siquiera se apareció en la plenaria de Morena donde iban a ungir al mexiquense. Mandó, eso sí, su cartita de inconformidad, porque si algo le gusta al Changoleón (ademas de no bañarse) es convertir cualquier desacuerdo interno en un pinche dramón como los que armaba Sofi antes de conocer la terapia.
Noroña calificó la elección como un “yerro mayúsculo” y acusó que Higinio llegó mediante una supuesta “connivencia con la oposición”. O sea, para Noroña el problema no es que Higinio vaya a presidir el Senado: el problema es que al señor aparentemente sí le hablan los de enfrente y eso, en la particularísima concepción noroniana de la democracia, ya es prácticamente una traición a la Patria.
Según el poco bañado, no hubo un proceso libre, ni consenso, ni unanimidad y, peor tantito, la decisión se habría tomado “extramuros”, es decir, fuera del Senado. Porque aparentemente Morena sí puede hablar de unidad, acuerdos y consensos mientras todos voten por quien quería Noroña; cuando no, resulta que hubo una conspiración en algún lugar misterioso fuera de la Cámara.
El gato encerrado
Y aquí está lo verdaderamente importante: Noroña quería regresar a la presidencia del Senado. No se la dieron. Eligieron a Higinio Martínez. Y ahora el hombre que durante un año presidió la Cámara está explicándonos que el proceso mediante el cual no lo eligieron fue poco democrático. Qué conveniente.
Pero el berrinche no terminó ahí. Noroña advirtió que una presidencia “de connivencia con la derecha” va a fortalecer la ofensiva contra la 4T. Es decir, Higinio todavía ni se sienta en la silla y ya le están haciendo auditoría ideológica por hablar con gente que no milita en Morena.
La bronca interesante es que esto exhibe algo bastante más grande que el trauma personal de Noroña: dentro de Morena ya hay una pelea bastante cabrona por quién controla los espacios de poder y, sobre todo, por cuánto puede negociar cada grupo con la oposición sin que los demás le griten traidor. Higinio promete una presidencia conciliadora pero “no blandita”; Noroña, desde la banca, ya está diciendo que esa conciliación es prácticamente entregarle las llaves del Senado a la derecha.