Lula da Silva remontó en las elecciones brazucas y se quedó con la presidencia
Señoras y señores, seguimos sin creer lo que pasó en Brasil. Este domingo los brazucas tuvieron la segunda vuelta de sus elecciones y, para sopresa de todos, Lula (izquierda) mandó a Silvar a su madre al Bolsonarito (derecha). El actual presi Lula había perdido la primera vuelta frente al ultraderechista Flávio Bolsonaro (que es el hijo del ex presi brasileño que es el mayor enemigo de Lula) y ya todos lo habían dado por muerto para esta segunda elección. Pero el Macuspão Curazão le dió en su madre en los dos debates que hubo en esta segunda vuelta y sobre todo se puso a comprar votos adelantar programas sociales al más puro estilo de Morena. Aún así, Bolsonaro Jr. empezó siendo el favorito el día de la elección, pero al final se la pellizcó porque el viejito de 80 años se quedó con casi el 52% de los votos. Eso sí, Lula ganó con polémica porque un juez (que es amiguísimo suyo) amplió el horario de las elecciones 2 horas, lo cual (de alguna forma que no entendemos bien) hizo que más gente de izquierda votara. Obvio, la SheinBrown salió en friega a felicitarlo por su victoria y, con esto, nos dio un adelantito de lo que seguramente intentará su partido en 2027 y 2030…
A Silvar a su Madrecinha
Con un cuarto mandato ya asegurado, el abuelo Lula no solo le sacó un corajote al Donaldo por mandar Silvar a su madrecinha a la ultraderecha que tanto le gusta de Brasil, sino que se dio el lujo de festejar estrenando su primer smartphone a los 80 años. Desde un hotel de São Paulo, le echó porras a la chaviza que le hizo el paro en las urnas, advirtió que su país no es el patio trasero de ningún gringo y se levantó el cuellito jurando que mandó a volar al negacionismo, a las fake news y a los algoritmos mañosos de Mark Zuckerberg que se la pasaron metiéndole el pie toda su campaña.
Casi a punto de cumplir sus 81 primaveras, el viejo lobo de la izquierda brasileña lo volvió a hacer: Lula da Silva se aventó una remontada bien kbrona al vencer con el 51.7% de los votos a Flávio Bolsonaro, sacándole más de cuatro millones de acarreados votantes de ventaja y convirtiéndose en el primer candidato en la historia de Brasil que da la vuelta tras perder la primera vuelta.
A Silvar a su Madrecinha
Todavía no terminaba Lula de echarse su discurso de victoria cuando Flávio Bolsonaro ya estaba montando su numerito en Brasilia para pedir la anulación de las elecciones, soltando el clásico “es imposible reconocer el resultado”. El pretexto perfecto para el berrinche fue una prórroga de dos horas en las urnas que autorizó un juez de última hora, luego de que el equipo de Lula denunciara que varios alcaldes de derecha andaban saboteando el transporte público para que la raza de a pie no llegara a votar.