El presidente de Paraguay renunció por conflicto de intereses
No importa cuando lean esto… un país de Latam está ardiendo en llamas y ayer le tocó a Paraguay. Cuando decimos ardió en llamas, no estamos exagerando, el presidente paraguasho renunció. Para ahorrarle al intern escribir lo mismo dos veces, dense un clavado al Bisnes Taims para ver la crisis bancaria que pasaron en la semana. Resulta que Santiago Peña, el presi (ahora expresi) paraguayo, tenía lazos con Ueno Bank (responsable del desmadre porque al banco le faltó varo y se quedó con la lana de un chorro de personas). Por lo mismo, la Cámara de Diputados planeaba hacerle un juicio político para ver qué tan metido estaba Santi en las crisis financiera y saber si tenía un conflicto de intereses. Para ahorrarse el pedo burocrático (y la vergüenza), decidió pasarse a retirar por sí solo. Según, que para no seguirle echando más leña al fuego. Ahora, si todo sale de acuerdo a la constitución paraguasha, le toca al vicepresidente, Pedro Alliana, ponerse la corbata de presi y dar la cara por el Pueblo Bueno Paraguasho hasta agosto de 2028. Para todos nuestros seguidores de por allá (si es que tenemos alguno), les deseamos la mejor de las suertes, porque seguro cambiar de presi cuando no tocaba y por uno que no eligieron debe de estar kbrón.
Para-huyó
Evidentemente, ser presidente en Latam es una chamba de la que muchos huyen. Como ayer, que el presidente paraguayo tomó la (sabia) decisión de huir de su rol político para nunca volver. Santiago Peña, ahora expresi, entregó su renuncia ayer después de que ardiera Paraguay (y su economía) en llamas. Basically, el pedo estuvo así: Santi (como buen finance bro) tenía una gran relationship con un banco llamado Ueno Bank. En la semana, el Banco Central de Paraguay medio le metió mano y vio que habían cosas shady por tener problemas de cash flow y meterse varo de public entities, entonces cerró todas sus sucursales, congeló sus cuentas y ya van varias personitas detenidas. Lo que llevó a una crisis bancaria en el país. Como Santi estaba metido en el asunto, la Cámara de Diputados pensó en hacerle un juicio político por tener conflicto de intereses. Lo que nos lleva al caso de ayer, al presi (en ese entonces), le dio miedo que lo fueran a juzgar entonces se les adelantó para huir (quién sabe si de su chamba o de él país). Pero según él solo fue para que el país no se desestabilice.
Mientras tanto, las calles de Paraguay actually si ardieron como por tres días porque un chorro de gente se manifestó porque estaban enojados con el presi. Pero despuesito de anunciar su renuncia, la neta pasó una coincidencia porque justo la Cámara de Diputados paraguaya votó de forma completita hacerle el juicio político a Santi Peña, hasta su Partido Colorado respaldó está decisión. Ahora, le toca al Senado votar para condenar al presi y destituirlo oficially, claro lo bueno es que él se pasó a retirar solito. Por lo mismo, la chamba de presidente le tocaría (theoretically) al vicepresi Pedro Alliana, quien haría el trabajito hasta agosto de 2028.
Next In Line…
En su cartita de despedida, hasta le pidió al “Honorable Congreso” que le regrese a cada familia el varo que perdió, ya veremos si se logra. Para hacer un pequeño recap, el Santi entró a la presidencia en agosto de 2023 y si todo hubiera salido de acuerdo al plan, hubiera acabado en agosto de 2028. Pero, ya sabemos que la cosa no va a pasar así. Según la Constitución Nacional (la constitución paraguaya), ahora le toca a Pedro el vicepresi ponerse la gorra de presidente y aguantar vara unos dos años más. Cómo fun fact, de hecho también se pidió un juicio encontra de Pedrito, pero los diputados rechazaron la iniciativa.
Pedrito entra al rescate como vicepresidente cuando el paraguasho en cargo siente que es una carga pesadísima para él, y quiere renunciar, o es destituido, conoce a San Pedro, o tiene algún tipo de incapacidad, en este caso… el solito se fue. Masinembargo, hay dos situaciones posibles en caso de que a Pedo Alliana le toqué hacer horas extras (y así será). Si el reemplazo pasa los primeros dos años de mandato, se hacen elecciones para elegir a un nuevo vicepresi. Pero si pasa durante los últimos dos años, el Congreso tiene el derecho de poner al maniquí que se les antoje, a través de una votación que ellos hacen y no el pueblo.