El mexicano se clasificó a su segunda final olímpica consecutiva.

El Conejo Bueno nos hizo sentir orgullosos por ser latinos y ahora Donovan CRACKrrillo nos hace sentir orgullosos de ser mexicanos. Don Ován se clasificó a la final de patinaje artístico de los Olímpicos de Milano-Persiana con una rutina al ritmo de Hip Hip Chin Chin que conmovió tanto al Intern que nos pidió permiso para no chambear mañana e irse a patinar al Centro Comercial Santa Fe (obvio no lo dejamos). La verdad es que tenemos una basurota en el ojo por este logro por varias razones. Primero, el tapatío-guanajuatense-canadiense se tuvo que rascar solo e irse a vivir a Vancouver para entrenar. Dos, nos demuestra que él solito es más que todos los futbolistas de la LigaMX. Tres, es el único de latam en clasificarse y cuatro: está rompiendo un chingo de prejuicios en el proceso. Te Queremos Mucho, Donovan.