Los consejeros del INE no decidieron quién sustituye a Lupita Taiwei
En toda la historia de este H. medio de comunicación nunca hemos tenido algo bueno que decir sobre un moreno. Esta vez no es la excepción, pero por lo menos tenemos que reconocer que Lupita Taddei cumplió con su palabra y sí fue tan honesta e íntegra como juró que sería el día que tomó el cargo se fue del INE. Tal y como dijo el domingo, este lunes por ahí de las 2:30 pm le entregó su renuncia a la Cámara de Diputados después de todos los escandalazos de corrupción que le salieron la semana pasada. Los 10 consejeINEros restantes se reunieron desde tempranito para empezar a ver qué harán ahora que Lupe se fue, Lupe no está. Acordaron un friego de cosas (como que tendrían que escoger al nuevo Tawei en menos de 24 horas), pero no pudieron llegar al acuerdo más importante: quién será el reemplazo. Estos brothers andan divididos (6 son morenos y 4 son buenos) y el que más suena para ser el nuevo mero mero INEro es un tal Arturo Chávez, quien es súper cercano a la SheinBrown. Tienen el tiempo encima y supuestamente hoy debe de haber un nuevo consejero presidente intern. A ver qué pasa…
De Guatemala…
El timing tampoco podría estar más precioso. Taddei dejó el cargo en medio de investigaciones y cuestionamientos por adjudicaciones y proveedores del Instituto, después de varias semanas en las que hasta la Auditoría Superior de la Federación empezó a revisar operaciones relacionadas con el INE. En su carta de despedida, Lupita dijo que se iba “con serenidad” y satisfecha del deber cumplido; Monreal, por su parte, aclaró que renunciar tampoco borra las posibles responsabilidades administrativas, financieras o penales que pudieran determinar las investigaciones.
Entonces tocaba empezar la operación limpieza: escoger rápidamente a alguien de los propios consejeros que mantuviera funcionando el changarro mientras Diputados encuentra al reemplazo definitivo. Pero ni para eso hubo consenso. Uuc-Kib Espadas dijo que, considerando el contexto que atraviesa el Instituto, sería mejor que el nombramiento saliera con un acuerdo amplio y no solamente porque alguien juntó los votos suficientes.
Diez Consejeros Y Una Silla
Por ahora, el puesto provisional solamente puede recaer en alguno de los diez consejeros que siguen en funciones. Esa persona no sustituirá definitivamente a Taddei: básicamente será el adulto responsable de la casa mientras la Cámara de Diputados organiza el verdadero proceso de sucesión.
Y ahí está precisamente el atorón. Los consejeros quieren que quien agarre la presidencia provisional tenga suficiente respaldo interno para administrar al Instituto en plena crisis y, pequeño detalle, mientras ya está en marcha la organización de las elecciones de 2027. El propio INE salió este lunes a insistir en que todos los trabajos electorales siguen normalmente y que el desmadre de arriba no debería alterar el calendario.
Por eso las mesas privadas continuarán mañana. Si finalmente consiguen ponerse de acuerdo, convocarán una sesión extraordinaria y tendremos presidente o presidenta de mientras. Si vuelven a salir con las manos vacías… pues nos vemos en el siguiente capítulo del Cónclave del INE.
Presidente De Mientras
El problema es que escoger al interino es apenas el tutorial. Después viene la elección del nuevo consejero presidente definitivo, y ahí San Lázaro entra formalmente al chat.
La Cámara de Diputados tendrá que emitir una convocatoria pública, crear un comité que evalúe a los aspirantes y después intentar que alguno consiga el voto de dos terceras partes del Pleno. Monreal calcula que todo el proceso podría tardar alrededor de cuatro o cinco semanas.
¿Y qué pasa si nuestros diputados, conocidos mundialmente por ponerse de acuerdo rapidísimo, no logran reunir esa mayoría? Tómbola. Sí, exactamente el mismo mecanismo que terminó llevando a Taddei a la presidencia del INE en 2023 después de que los partidos tampoco consiguieran ponerse de acuerdo.
…a Guatepeor
Entonces el INE está en una situación bastante curiosa: Taddei ya se fue, el sucesor definitivo todavía ni empieza a escogerse y los propios consejeros ni siquiera consiguieron decidir quién cuida la silla mientras tanto.
Y eso importa un poquito más que cualquier pleito de oficina porque el Instituto ya está organizando las elecciones de 2027. El relevo llega justo cuando el INE necesita demostrar que puede seguir operando normalmente después de semanas de escándalos alrededor de contratos y proveedores, y sin convertir la elección de su nueva cabeza en otro episodio del mismo reality.