Sábado 21 de Marzo

Última semana de vida social real antes de que todos se sientan “espirituales” y se larguen a la playa a tomarse fotos con un coco, a la última esquiada del año o a salvar a lavar sus pecados con una semana anual de misiones. Aprovechando que todavía estamos todos aquí, te traemos un restaurante en la Condesa que se llama Cursi (sí, cual canción de Río Roma) y un bar que se llama Ruido, para los que ya nos cansamos de los lugares que parecen biblioteca. Pensandolo bien, le hubieramos podido poner “Ruido y Cursi” a esta edicion del Quehacer…
Date 101
Cursi (Chihuahua 78). El nombre no es broma: el lugar es rosa, hay pasteles, vírgenes, cosas muy artsy y photo opps a morir. Está diseñado para que tu date suba 15 stories antes de que llegue la entrada. Pero ojo, que no es puro show: la comida sí cumple. Buen spot para quedar bien sin romperse la cabeza: cocina rica mientras te sientes en una película de Wes Anderson versión Condesa. Lo único que no nos latió fueron las sillas que parecen de evento de campaña política en algún municipio del Establo de México.
- Must: La carne, pero los postres están muy buenos.
- Blancómetro: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
- Carómetro:$$$$
White Noise
Ruido (Havre 42). Si ya te dio hueva el típico bar donde tienes que hablar bajito, este bar es el bueno. Ruido se toma la música en serio, pero sin ser festival de EDM. La luz está bajita, el ambiente es oscuro y es el lugar perfecto para ir a echar el trago serio con música que de verdad vale la pena. Un buen bar, pues! Olvida los martinis dulces y esas madres; aquí se viene a tomar bien. Hay como robots en las paredes con luces en los ojos y unas pantallas que te enseñan cómo toca el DJ para que no estés ahi parado haciendole mosca como influencer de La Casita de Bad Bunny.
- Must: Tomar… creo que también hay comida?
- Blancómetro: ⭐️⭐️⭐️⭐️
- Carómetro:$$$
Picky Flanders: el inmortal
No es coincidencia que el día del estreno de Peaky Blinders: the inmortal man, el mismísimo Chuck Norris se haya ido a bailar el Noa Noa con Juan Ga. Así es, después de algunos años (y muchos pounds) regresa Tommy Shelby a repartir zapes y abrazos en lo más precario de UK: Birmingham. El plot se sitúa en épocas de la WWII en las que Duke, el hijo gitano de Tommy, comanda a los Peaky Blinders peor que los Country Clubs Sombrerudos. Hay caras nuevas y también viejos conocidos (Johnny Dogs, Ada, Hayden Stagg y Charlie Strong). La ambientación está impecable como siempre y la expresión de migraña / gota de Cillian Murphy on point.
Blancómetro: ⭐️⭐️⭐️⭐️
Succession Live Action
Aquel viejo mantra de que “la realidad siempre supera la ficción” no puede ser más cierto que en Dinasty: The Murdochs. Esta docuserie de 4 capítulos en Netflix retrata la dinámica de poder y lo complicado que se convierte la sucesión en una de las empresas más ricas e influyentes del mundo. (no les mamó nuestro léxico? Hasta parece que fuimos a la escuela). Al igual que en Succession, Rupert Murdoch tiene 4 hijos. Pero a diferencia de los pleitos por un terreno ejidal en el EdoMex, aquí hay drama, puñaladas, escándalos y varo a más no poder. Si amas el chisme, lees medios respetables (no como este) y te mamó ver a Kendall, Shiv y Romulus recibiendo puro chile, está serie es para ti.
Blancómetro: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
