Una diputada francesa dijo que no va a dejar “mexicanizar” a Francia, ouch
Si tuviéramos una moneda por cada vez que un país se ha referido a México como un narco estado, tendríamos dos monedas, que no es mucho pero está para ponerse a pensar en el hecho de que ya haya pasado dos veces. Y con esto de que ya casi es Día de Muertos, ya íbamos a salir a decir que a ver a qué hora Ignacio Zaragoza vuelve del más allá para recordarles a los frenchis cómo los dejamos la última vez en Puebla, pero la neta la vergüenza ajena nos gana. Y es que el buen Nachito Zaragoza seguro se anda retorciendo en su tumba con esto de que Marine Le Pen (una diputada francesa que quiere ser le président) arrancara su campaña en Francia prometiendo que no va a permitir que su país “se deslice hacia la mexicanización con los cárteles”. Esto no es nomás un arrebato de la ultraderecha europea; es un golpazo directo al estómago de que, internacionalmente, el nombre de México ya se volvió el insulto insignia de moda para referirse al narcoestatismo. Y mientras en las mañaneras este desgobierno nos sigue vendiendo que “vamos rebién” y que el pueblo está felipe y con tenis, allá afuera la 4T logró que nuestro país sea el adjetivo perfecto para asustar señoras ricas en Europa. Qué gacho que nuestro mayor producto de exportación hoy sea el ejemplo de los señores sombrerudos.
L’Apocalipsis
Lo cierto es que los franceses no necesitan mirar a Sinaloa para ver un desmadre porque París ya parece escenografía de película postapocalíptica. Entre huelgas eternas, montones de basura incendiada en las banquetas, saqueos a tiendas de lujo, ratas del tamaño de un tlacuache adueñándose de los Campos Elíseos y balaceras entre bandas en los barrios del norte, la “Ciudad de la Luz” trae un ambiente que haría que la salida del metro Pantitlán a las 7:00 AM se sienta como un oasis de civilización. Pero claro, en lugar de arreglar la podredumbre local que dejó el gobierno de Emmanuel Macron, a los políticos galos les sale regalado voltear a ver nuestro desastre nacional para colgarse medallas. Al final siempre se puede estar peor, ¿no?
Exportando Pena
Al final, el discurso de esta Doña Pelucas está vendiendo mano dura y tratando a las bandas como organizaciones terroristas, el clásico show electoral de la derecha, pero pues nos tocó salir embarrados de caca. SheinBrown podrá tener otros datos y presumir cifras en la tele, pero en el mapa global la marca “México” hoy cotiza como el peor escenario posible para cualquier democracia. Nos usan de ejemplo de lo que pasa cuando dejas que el crimen organizado se adueñe del changarro. Ni la derrota del Cinco de Maio les dolió tanto a los franceses como la pena que les da ver en lo que nos convertimos.