A Fuerza Regida le roban 22 videos inéditos en la CDMX y JOP ruega por el rescate
Con lo poco que le pagamos al intern, el wey vive en un depa súper chiquito en la Escandón (pero dice que vive en la Condesa), tiene 8 roomies y su dieta se basa en Maruchans y Lirul Sisas. Por lo que obvio este carnal no tiene nada en común con los de Fuerza Regida, quienes estamos seguros que nunca en su vida han tenido que echarle agua al shampoo. O bueno, no tenían nada en común hasta ahora. Al parecer, a los dos se les pierden los USBs o discos duros con información importantérrima; al intern se le perdió el USB en el que tenía su e.firma y a ellos les robaron 22 videos musicales inéditos de su próximo álbum en vivo tras aplicarle un clásico cristalazo a su camioneta en plena CDMX. El caso es que el botín se lo volaron al director del grupo, Miguel López, llevándose equipos y las memorias maestras de Pisteando con La Regida Vol. 4 (la neta ni idea, no escuchamos eso). Ante el drama, Jesús Ortiz Paz (el vocalista principal de la banda ) tuvo que salir a redes a suplicar piedad, ofreciendo una jugosa recompensa con tal de recuperar la chamba.
Ofertón
La negociación que armó JOP no está nada mal. Lejos de ponerse dignos, los músicos le suplicaron a los rateros que se queden con las cámaras y las computadoras, pero que por amor a Dios les regresen las tarjetas con las grabaciones. El problema es brutal: aunque el audio se salvó, volver a juntar la producción y la logística de 22 presentaciones es impagable. Para meter presión, el cantante advirtió que ya tienen ubicados a los asaltantes en cámaras, pero como no es buena idea meterse a Ecatepec a recuperar lo perdido, prometieron un “regalito” en efectivo sin hacer demasiadas preguntas. Aunque todo esto se hubiera arreglado con un AirTag, el intern ya anda buscando hasta debajo de las piedras a ver si la recompensa le alcanza para sobrevivir unos meses si nos presenta su renuncia.
Un backup, rey
Al final, el glamour del retiro de estrellas y las producciones millonarias se toparon de frente con la regla de oro del barrio chilango: si dejas algo de valor a la vista dentro de una camioneta, ya es de dominio público. Mientras los ratas analizan si venden el equipo en la Lagunilla o cobran la recompensa, a Fuerza Regida solo le queda rezar para que su próximo material no termine circulando antes de tiempo en un puesto pirata de Tepito