No hay abasto en los hospitales porque se roban las medicinas
Neta parece que estamos obsesionados con el tema de la salud en México (sí un poco), pero la verdad es que se abrió una caja de pandora tamaño caguama. Tan grande es el pdo que Clau aceptó el fin que, en efecto, no hay medicinas, pero la cosa se pone mejor. Ayer se presentó el Subsecretario de Salud en la Mañanera a explicarnos de una forma muy enredada, que el pedo principal es que la banda encargada de entregar las medicinas se las roba y las vende en el mercado afroamericano negro (neta). La solución? Dice que ahora le va a poner un airtag a cada Tylenol que se distribuya para saber exactamente dónde acaba. Otra medida inteligentísima va a ser cambiarle el color a la caja de las medicinas para que no las puedan vender en la banqueta a la salida del IMSS (Tepito nos ha enseñado que esto tiene cero eficacia). La de no robar no se la sabrán? Se supone que empezaron a barrer las escaleras de arriba hacia abajo hace 8 años y siguen en el primer escalón. Ya estuvo bueno de andar culpando a terceros cuando claramente el problema es de un Gobierno que no sabe hacer las cosas.
Curitas contrabandeadas
En el Morning Show de ayer, no quedó de otra más que por fin decir lo que todos ya sospechábamos, que roban las medicinas. El subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark confirmó que actually sí han registrado varias bolseadas a los hospitales. Primer se llevan las medicinas y después las venden en el mercado negro. Según, para esto ya están planeando controles para rastrear las medicinas y así hacer más complicado que las contrabandeen, sobre todo para ya no hacer negocios con las compañias que se prestan a este contrabando y les toca su moche.
Ahora, el Edward Clark aseguró que esto no significa que esté acusando al personal de salud, o sea los docs y las enfermeras de ser los que andan vendiendo las pastillitas en el black market. Basically, el Gobierno del Malestar quiere tener mayor control de los medicamentos del pueblo (cosa que según ya tenían) para que no haya un desabasto de gasas y cosa por el estilo (cosa que ya hay). Lo que más afecta a las “instituciones sanitarias” osea todas las clínicas del malestar habidas y por haber, es que no haya suficientes fÁrMaCos para los pacientes (again) y que las empresas proveedoras neta nada má se andan haciendo pato.
Tracking pills
Clark (pero no Kent) dijo que oootrooo pedo del tema del contrabando, es que cuando los pacientes salen de sus respectivas clínicas sin un solo curita, dan dos pasos más y a la vuelta de la esquina (en un tianguis de por ahí) se encuentran las medicinas que les recetaron y que en el IMSS estaban en desabasto. O sea, lo mismo pero más caro. Una de sus propuestas es que ahora exista un tipo de etiquetado especifico que pueda ayudar a que se rastree de forma digital cada aspirina que le llevan a los hospitales, a si se frena la venta ilegal e irregular. Porque acuerdense, aparte de sacarle varo a las enfermedades de las personas, también le sacan varo a las adicciones. Harán más evidentes cuáles son las medicinas que le da el gobierno al Pueblo Bueno. Así que muy probablemente, ahora veremos un advil (medio diluido) en una cajita color guinda en vez de azul, y así también si compran en el mercadito de la esquina se dan cuenta de la pirateada.
Esto no solo es culpa de los que se piratean los medicamentos, sino de las empresas que también forman parte del mercado negro y se llevan su comisión. Con los avances digitales que quieren implementar, la idea es que también las estén trackeando como la mamá de Sofi en Life 360. Para así poder checar todo el recorrido de los camiones, su lote, de donde salieron y hasta ver que caja le entregaron a qué hospital. Porque sobre todo hay medicinas que si salen en un ojo de la cara y perderlas no es poca cosa. Si acaso hay algún proveedor que esté involucrado en actividades sospechosas quedarán fuera de las compras. Porque neta si está cañón que de por sí el gober del bienestar no se de abasto de medicina, y las que si hay… se las roban.