Pablo Lemus se estrena en la FGR con una denuncia por tortura y detención arbitraria
Si algo nos ha quedado clarísimo durante la última semana es que, sin importar el partido, lo que más le caga al gobierno es que la banda proteste para exigir sus derechos. Ya sea para buscar mejores condiciones de chamba (como en el IMSS) o para tener agua sin caca (como en Guadalajara), la cosa no cambia: siempre quienes protestan terminan madreados. Más sininclusive, la cosa sí cambia dependiendo de tu partido a la hora de hacer justicia. A los morenos no les hicieron nada por madrearse a los médicos, pero Pablo Lemus (el góber jalisqueño de MC) terminó denunciado formalmente ante la FGR por Víctor Hugo Gutiérrez Yáñez, presidente de la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos para el Desarrollo de las Américas (madre que no sabíamos que existía hasta este momento), nada menos que por tortura y detención arbitraria. Todo este desmadre policial ocurrió después de que los polis decidieron que la mejor forma de atender a la gente frente a Casa Jalisco era a puras bombas aturdidoras, gases, macanazos en el suelo y manguerazos (de agua limpia, ya de perdis). Vaya manera de estrenarse en los tribunales del país, no por atraer inversión o inaugurar obras, sino con una carpeta de investigación.
Control Daños
Ante la avalancha de videos donde se ve a la policía repartiendo trancazos a lo estúpido a manifestantes y periodistas, como si estuvieran en un Chivas vs América, en la Secretaría de Seguridad de Jalisco aplicaron la vieja conifable para salvar el puesto. Salió su titular, Juan Bosco Agustín Pacheco, con cara de “yo no fui” a anunciar que ya están “colaborando estrechamente” con la Fiscalía del Estado e investigando a 17 policías por uso excesivo de la fuerza. Traducción: van a sacrificar a tres patrulleros de bajo rango para que el hilo se rompa por lo más delgado mientras los verdaderos culpables se lavan las manos. Que las autoridades salgan a poner cara de sorpresa por los “excesos” de unos uniformados que solo seguían órdenes directas para blindar la casa del gobernador es de un cinismo que ya tampoco nos sorprende mucho.
Cacería de Brujas
Por supuesto que la bancada de Morena en el Congreso no iba a dejar pasar semejante banquete en bandeja de plata que les puso el gobierno fosfo fosfo. La diputada Candelaria Ochoa y su equipo salieron de inmediato a anunciar que van con todo por el juicio político contra Lemus, acusándolo de violación grave a las garantías individuales. La escena rozaría la comedia si no fuera trágica: ver a los que aplaudieron de la militarización propuesta por AMLO rasgarse las vestiduras por la brutalidad policial en un estado de oposición es la definición exacta de la hipotenusa. Mientras Lemus se esconde y ve cómo va a librar esta, Bosco hace como que investiga a su propia tropa y Morena saca lo que puede del escándalo, la realidad para Jalisco es la misma: todavía no hay agua limpia.