Musk ya tiene un pinche coche que vuela alch
En nuestra mundialmente famosa sección del Bisnes Taims de ayer les contamos que Musk iba a buscar juntar SpaceX y Tesla, pero que no nos quedaba bien claro cómo… pero un par de horas después nos cerró el hocico. De la nada, nuestro feed se empezó a llenar de videos que parecían más hechos con AI que nada, pero no lo eran. En una ocurrencia digna de un niño juntando 2 sets completamente diferentes de Legos, a Don Musk se le ocurrió la excelente idea de pegarle unos propulsores de cohete SpaceX a un coche de Tesla… and it works! la madre esa es el sueño húmedo de todos nuestros niños internos. La neta es que este nuevo Roadster no es que “vuele” como coche de los Supersónicos, si no que sigue siendo un coche “normalito” que anda en sus 4 ruedas, pero con unos propulsores que lo dejan ir de 0 a 100kph en menos de 1 segundo, brincar otros coches, subir rampas imposibles y hasta avanzar sobre el techo. Se supone que esta madre la van a poder comprar a partir de 2028. Si algún día han querido brincar encima del pecero que lleva 8 paradas en 2 cuadras, now you can.
Volador, Volador… Tampoco
Primero lo importante: sí brinca, sí se despega del piso y sí usa tecnología de SpaceX, pero tampoco esperen ir de Santa Fe a Polanco flotando sobre Periférico. La demostración fue en las instalaciones de pruebas de SpaceX en Texas, donde el Roadster usó propulsores de gas frío para salir disparado de una rampa, mantenerse pegado incluso cuando estaba de cabeza, saltar otros Teslas y aterrizar sin convertirse en un Cybertruck desarmado. Musk hasta llevó público porque sabía perfectamente que, en 2026, si subes un video de un coche haciendo eso, la reacción natural es decir “esto lo hizo Sora”.
La parte todavía más absurda es la velocidad. En la prueba, el Roadster pasó de 0 a 60 millas por hora en 0.81 segundos, o sea, prácticamente antes de que su papá alcance a decir “despacio, cabrón” desde el asiento del copiloto. Tesla dice que habrá tres versiones: la Performance, para la gente que todavía considera innecesario ponerle cohetes a un coche; la Thrust, que suma propulsores traseros; y la Rocket, que es la versión en la que aparentemente los ingenieros dejaron de preguntarse “¿por qué?” y empezaron a preguntarse “¿por qué no?”.
No Lo Intenten En Insurgentes
Eso sí, antes de que Santi compre uno para brincar el tráfico de Constituyentes, hay pequeños detalles regulatorios. Tesla ya avisó que las funciones de vuelo no podrán utilizarse en vías públicas y que la versión Rocket podría ni siquiera aprobarse en algunas regiones. Musk también reconoció que el coche no está precisamente “optimizado para la seguridad”, una frase que uno normalmente preferiría no escuchar del señor que acaba de ponerle propulsores de cohete a algo con placas.
De hecho, la primera demostración se hizo sin nadie manejando precisamente para no convertir la presentación en un episodio de 1000 maneras de morir. Todavía quedan broncas de homologación, seguridad y regulación antes de que un gobierno decida que está bien compartir el semáforo con un coche capaz de echarse una maroma encima de ti.
Baratito, Además
Si después de todo eso siguen interesados, esperemos que tengan varios terrenos en Tulum para vender. La versión Performance requiere una reserva de 50 mil dolarucos, mientras que apartar una equipada con propulsores implica soltar hasta 250 mil dólares. La versión Rocket, además, será solo por invitación, porque apparently gastarte una fortuna tampoco garantiza que Elon considere que eres lo suficientemente cool para jugar a Mario Kart en la vida real.
Tesla promete que el coche podrá superar los 370 kilómetros por hora, tendrá más de 480 kilómetros de autonomía y comenzará a producirse en 2028. La palabra clave aquí es “promete”, porque este Roadster fue presentado originalmente en 2017 y en aquel entonces Musk juraba que empezaría a fabricarse en 2020. Entre una cosa y otra hubo una pandemia, dos Mundiales, Twitter dejó de llamarse Twitter y el coche siguió sin llegar. Así que guarden tantito la tarjeta.
TeslaX
Pero aquí viene la parte más interesante para nuestro querido Bisnes Taims. Los propulsores no solamente sirven para que el coche haga piruetas: también son otra prueba de que Tesla y SpaceX cada vez están más encimados. Musk lleva meses hablando de proyectos conjuntos entre las dos empresas, desde chips y semiconductores hasta esta tecnología desarrollada por ingenieros de ambas compañías.
Y justo ayer les contábamos que Don Musk anda explorando cómo acercar todavía más sus negocios. Básicamente, Musk está haciendo con empresas de miles de millones de dólares lo mismo que hacía uno de niño cuando decidía que los Power Rangers podían perfectamente vivir en el castillo de Harry Potter.
Tesla Necesitaba Circo
Además, el timing no es casualidad. El negocio de coches de Tesla lleva dos años de caídas en ventas, su catálogo se ha quedado bastante congelado y el Cybertruck tampoco terminó conquistando al planeta como esperaba Elon. La empresa está intentando convencer a los inversionistas de que su futuro son la inteligencia artificial, los robotaxis y los robots humanoides, pero por ahora los coches siguen pagando buena parte de la fiesta.
Ahí entra el Roadster. Los analistas creen que difícilmente va a transformar las ventas de Tesla porque será carísimo y estará dirigido a muy poca gente, pero sí logra algo que la empresa necesitaba muchísimo: hacer que todos vuelvan a hablar de Tesla por un coche y no por alguna otra ocurrencia de Elon Musk.