SheinBee se le va a la yugular a Pablo Lemus por las protestas del agua en Guadalajara.
Resulta que el pdote del agua que hay ahorita en Guadalajra, Guadalajra, ya escaló de un problema de tuberías podridas a una pelea de greñazos entre Morena y MC. Y es que, lo que arrancó como una marcha pacífica de 10 mil personas protestando porque el sistema de agua jalisquillo lleva meses mandándoles agua con color a té de canela a 320 colonias, terminó en una madriza afuera de Casa Jalisco. El saldo final parece reporte de guerra: 39 manifestantes detenidos (con la Fiscalía aplicando la de siempre: esconder las cifras), 31 civiles atendidos a golpes y 28 por eso joven lesionados, uno de ellos con fractura de cráneo y otro sin un dedo tras un trancazo que le metieron con un tubo. Ante el despliegue de gases y macanazos, la presi aprovechó la mañanera para soltarle una pedrada directa al góber emecista Pablo Lemus y le dijo “Una cosa es contener y otra reprimir”… bien sabe tu gobierno de eso, ¿verdad Clau? Después de esos comentarios bien pasivo-agresivos, Lemus se lavó las manitas diciendo que hubo un “grupo de choque” de 400 personas pagadas poniendo el desmadre. Además, prometió que “el agua no se va a privatizar” y anunció la liberación exprés de 12 detenidos para bajarle al escandalazo.
Damage Control en Zapopan
Para el board de Movimiento Ciudadano, ver a sus elementos policíacos repartiendo garrotazos a un sector de la población que solo exigía no contraer tifoidea al abrir la llave es el equivalente a lanzar un producto defectuoso al mercado y culpar a los clientes por intoxicarse. El gobernador tequilero intentó aplicar la de culpar a los agitadores de Morena, meter la excusa del grupo de choque armado con petardos y jurar que modernizarán la potabilizadora de Miravalle para que el agua ya no salga turbia. Según sin tener que provatizar el servicio del agua en el proceso ¿lo logrará? Más sin embargo, tener a la Comisión Estatal de Derechos Humanos abriéndoles expediente y a la Fiscalía fichando ciudadanos como si fueran delincuentes propios de las dictaduras latinoamericanas en los setentas, dejó a la administración estatal totalmente indefendible, demostrando que gobernar Jalisco bajo el reflector nacional requiere bastante más que presupuesto en espectaculares, outfits de campaña fosfo fosfo, y subir historias a Instagram para sacarle provecho a su nómina.
De la Crisis al Bisne
Lo que estamos viendo es la típica partida de ajedrez sucia donde el gabinete federal usa el desastre hidráulico del Siapa para desgastar la marca de MC en uno de sus dos bastiones en todo el país (lol), mientras el gobierno estatal corre a apagar el fuego antes de que la crisis hídrica se convierta en su tumba política. Entre el anuncio del nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, la suspensión de la presa Las Pintas y los deslindes oficiales, la politiquería se puso al tú por tú. Al final, mientras en Palacio Nacional y en Casa Jalisco se tiran con todo con conferencias y comunicados como si fueran morrillas de secundaria mandándose indirectas por estados de WhatsApp, los tapatíos solo siguen soñando con ver agua que no sea sabor tamarindo en los grifos de sus casas.