Se nos fue Walter White Jr…
Hoy toca darles una de esas noticias tristes que hacen que medio internet se acuerde de alguien a quien todos queremos, pero que al chile nadie lo recordaba. RJ Mitte (el wey que interpretó a Walter White Jr. en Breaking Bad) se fue con San Pedro este lunes a los 34 años en Brownsville, Texas. Para quienes, como el intern, se echaron toda la serie en un fin de semana porque no tenían nada mejor que hacer, al chile es que esta notiica sí duele. Sus representantes confirmaron su fallecimiento y lo recordaron no solamente como actor, sino porque era uno de los defensores más cabrones de las personas con discapacidad en Hollywood, pues el brother tenía parálisis cerebral leve y .y siempre se partió la madre para abrirle camino a quienes la industria mugroseaba. Por ahora, la causa oficial de muerte sigue sin confirmarse, pero algunos medios están diciendo que se desvivió (aunque esto es un súper rumor) y eso es lo de menos. RIP in Peace.
El White Bueno
Mitte tenía apenas 16 años cuando consiguió el papel de Walter White Jr., el hijo de Walter y Skyler que básicamente pasó cinco temporadas intentando entender por qué su familia estaba cada vez más fuera de control mientras él solamente quería desayunar. Lo interpretó durante 56 episodios y, a diferencia de muchos actores que le quieren hacer el cuento en Hollywood, RJ vivía realmente con parálisis cerebral. De hecho, su condición era más leve que la de Flynn y para interpretar al personaje tuvo que aprender a utilizar muletas y modificar algunos de sus movimientos.
Mitte convirtió la fama en una plataforma para exigir más personajes y actores con discapacidad en cine y televisión, fue embajador de United Cerebral Palsy y Shriners Children’s y creó The Mitte Foundation para apoyar proyectos comunitarios. Durante años habló también del bullying que sufrió de niño y de lo complicada que puede ser una industria obsesionada con una idea inexistente de “perfección”.
Breaking Good
Y hay una ironía en cómo empezó todo. Una de las primeras audiciones de RJ en Los Ángeles fue para un anuncio contra la metanfetamina y después terminó entrando a Breaking Bad, una serie que él mismo decía que podía verse como una larguísima campaña antidrogas porque, siendo francos, absolutamente a nadie le acaba yendo bien. Después de la serie trabajó en proyectos como Switched at Birth, The Oak Room, The Recall y, más recientemente, Talking to Strangers.
Fuera de la pantalla también estaba empezando otra etapa. Sus representantes lo recordaron como alguien que utilizó su carrera para desafiar estereotipos y ampliar la representación de las personas con discapacidad. Nos quedamos con Flynn, con sus desayunos eternos, con su paciencia prácticamente sobrenatural para vivir en casa de Walter White y con uno de los poquísimos personajes de Breaking Bad que nunca necesitó cocinar nada azul, comprar un lavadero de coches o llamar a Saul Goodman para que lo recordáramos. RJ convirtió un papel que fácilmente pudo quedarse en “el hijo de” en algo muchísimo más grande y después utilizó esa fama para abrirle la puerta a gente que Hollywood llevaba demasiado tiempo dejando afuera.