Se dice que Amílcar Olán ya se habría ido a vivir a las Europas del Este
Somos un medio de comunicación en vías de desarrollo. El intern no tiene seguro médico (ni ninguna otra prestación), nuestras “oficinas” son el Starbucks de Plaza Carso y obviamente no nos alcanza para contratar un equipo legal. Por lo que, para evitarnos pedos, no podemos asegurar nada sobre Amílcar Olán hasta que se demuestre que es culpable. Pero, a ver, recapitulemos. Tiene un friego de acusaciones en México por ser un corruptazo amigo del Macuspanito y por ser de la maña. Huyó de México a Suiza y, cuando lo encontraron nuestros carnales de TV Azteca, el wey agarró sus chivas y se peló. No sabíamos a dónde se había ido, pero Raymundo Riva Palacio (un televiso que tiene una columna en El Financiero) aseguró que Amílcar Plan se fue primero hacia la ciudad epítome de la buchonería (Dubái, a dónde más?) y luego se regresó a las Europas, pero ya no a las Lomas, ahora estaría en el Iztapalapa europeo: Europa del Este. No sabe con certeza en qué país de la antigua Unión Soviética ahora vive, pero lo que sí “presuntamente” se sabe es que anda con $3 mil millones de varos (que obvio no son suyos) paseándose de país en país. Qué persona “inocente” actúa así?
No Está en Madrid
Aunque sus cuates juraban que andaba echándose unos tintos en España, la realidad es que, según el buen Raymund, el carnal ahora anda en otros laredos. Y es que, por más que en las conferencias salgan a jurar que contra él “no hay nada” y no se le está investigando, hay dos cosas que supuestamente ya trae la UIF en la mira: una transferencia familiar de mil 400 millones de pesos que le cacharon a su hermana, y una red de empresas fantasma con la que presuntamente se trianguló lana de Los Chapitos para campañas políticas en Baja California Sur.
Ni con Cara Nueva Despistó a los Aztecos
De nada sirvió el cambio de jeta ni dárselas de magnate viviendo en el lago de Lugano: a Amílcar se le vino el changarro para abajo cuando le cayeron de sorpresa los Aztecos, aunque la chamba pesada ya la habían hecho los servicios de inteligencia suizos. Según, estos carnales ya lo tenían vigilado con tecnología satelital de primer nivel y escuchaban todito lo que decía en su teléfono secundario, mientras el FBI y la DEA hacían lo propio con el principal.
En Estados Unidos dicen que ya les contó casi todo, pero que les anda dando vueltas para no firmar papeles formales; y es que, tal cual pasó con Alex Saab en Venezuela, el compadre sabe que la cárcel gringa es un hotel de cinco estrellas comparada con lo que le pueden hacer los sombrerudos (los cuates de Andy) si abre la boca.