Con Moscú valiendo, se acerca la WWIII
Ya tenía un buen rato que no recordábamos que llevamos años en constante amenaza de una WWIII. Pero afortunadamente este fin de semana los principales líderes mundiales, que básicamente tienen la estabilidad emocional de una puberta entrevistada por El Jiots, nos recordaron que estamos a un tuitazo de que nos cargue a todos el payaso. Empecemos por la guerra más antigua…. Ucrania vs Rusia. Resulta que a los compadres de Zelensky se les calentó la manita y armaron un show de drones por todo Moscú este domingo. En total, los súbditos del Vladimir Putín derribaron cerca de 450 drones ucranianos en la capital, aunque varios sí terminaron cual motociclista en La Pera e impactaron varios edificios de Moscú, causando la muerte de 3 personas. Según el Kraungbin Kremlin, es el mayor ataque que ha sufrido Moscú en su historia…. Así que ya me quiero imaginar la forma que está ideando el domador de osos para desquitarse. Y si tomamos de forma inversa la ruta de los migrantes, llegamos a Medio Oriente… donde las cosas también se prendieron duro este fin de semana. Washington lanzó una alerta para decirle a sus fellow citizens que mejor le lleguen de la zona porque todo pinta a que podría escalar la inestabilidad en la zona e, incluso, la región podría empezar a tener niveles de violencia solo vistos en Sinaloa. Imagínense lo cabrón que esta el inminente Acopalipsis que ya hasta Suiza aprobó una nueva Estrategia de Política de Seguridad para estar al tiro por si empiezan los guamazos… y esos cabrones lo más que hacen es darte fondue echado a perder.
Quedó Moscu-lero
Putin podrá controlar las elecciones, los medios, la oposición y prácticamente cualquier cosa que ocurra dentro de Rusia, pero hay una pequeña molestia que todavía no consigue administrar: Ucrania. Y este fin de semana decidió recordárselo justo cuando los rusos estaban votando para renovar su Parlamento, lanzando sobre Moscú la mayor oleada de drones que ha sufrido la capital desde que comenzó la guerra.
La cosa se puso particularmente incómoda porque los ataques empezaron mientras Rusia intentaba celebrar sus elecciones con toda la normalidad que permite vivir en guerra. Las autoridades de Moscú aseguraron que derribaron alrededor de 450 drones en la región, aunque algunos lograron impactar edificios residenciales y provocar incendios. Al menos tres civiles murieron, una veintena resultó herida y cientos de personas tuvieron que ser evacuadas.
Pero Ucrania no se limitó a arruinarle el domingo a unos cuantos moscovitas. También atacó la refinería de Kapotnia, una de las instalaciones petroleras más importantes de la capital, que proporciona más de un tercio de su combustible y que ya había sido golpeada en junio. El ataque obligó además a cerrar temporalmente el espacio aéreo y provocó más de 450 cancelaciones y retrasos en los aeropuertos de Moscú. El pasajero que esperaba un tranquilo vuelo dominical terminó descubriendo que San Petersburgo está bastante más lejos cuando tu avión tiene que desviarse por una guerra.
Zelenski confirmó la ofensiva y dijo que se trató de un ejercicio de legítima defensa contra instalaciones que abastecen a las fuerzas rusas. También aseguró que Ucrania empleó nuevos misiles y cohetes de largo alcance y que pretende ampliar todavía más su capacidad para atacar territorio ruso. Moscú respondió anunciando nuevos bombardeos contra objetivos logísticos y militares ucranianos.
Hasta los Suizos se quieren meter
Suiza lleva siglos perfeccionando el arte de mantenerse al margen de los problemas de los demás, guardar el dinero de medio planeta y hacer chocolates carísimos, pero aparentemente hasta ellos ya se dieron cuenta de que la neutralidad no funciona como un firewall geopolítico.
El gobierno suizo acaba de aprobar su Estrategia de Política de Seguridad 2026, un plan con 10 objetivos y 46 medidas para preparar al país frente a un escenario internacional que consideran cada vez más inestable. La preocupación ya no es solamente que algún vecino se vuelva loco y decida invadir Europa: también entran en la lista los ciberataques, las campañas de desinformación, el crimen organizado, los ataques a distancia, las pandemias y hasta los desastres naturales. Básicamente, Suiza está haciendo su lista de invitados para el apocalipsis y quiere asegurarse de que todos tengan gafete.
Y los Habibis también andan on fire
Estados Unidos acaba de emitir una nueva alerta para viajar a Medio Oriente ante el deterioro de la seguridad en la región, donde el conflicto puede provocar cierres de espacio aéreo, cancelaciones masivas y cambios de ruta. Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Arabia Saudita están en nivel 3, es decir, reconsiderar el viaje; Israel también está en ese nivel y tiene zonas clasificadas directamente como “no viajar”. Básicamente, el Medio Oriente que hace unos meses vendían como destino de lujo, arquitectura futurista y hoteles con siete albercas ahora viene con la experiencia adicional de averiguar si tu avión va a poder despegar.
Y no es paranoia gringa. Los ataques con drones y misiles ya han obligado a modificar operaciones aéreas en distintos países de la región y Washington advierte que una nueva escalada podría cerrar temporalmente espacios aéreos y afectar todavía más a las aerolíneas. Arabia Saudita, por ejemplo, enfrenta amenazas relacionadas con ataques iraníes y con las operaciones de los hutíes, mientras que Estados Unidos también alerta sobre posibles ataques contra instalaciones diplomáticas, aeropuertos, infraestructura energética y otros intereses estadounidenses.