Hubo un brote de Salmonella en un hospital publico
Cuando veíamos “Dr. House” pensábamos que las cosas que pasaban ahí eran una mamada, que neta no había manera de que fueran reales y que los guionistas sólo se estaban inventando cualquier cosa para entretenernos-ish. Bueno, pues el “Hospital General de México Doctor Eduardo Liceaga” (administrado por la Secretaría de Salud) nos acaba de regalar una historia igual o más cabrona que las de esas series. Y es que adivinen qué: 135 residentes se enfermaron de gastroenteritis… por la comida que les dieron ahí mismo. De nuevo, todo esto en un hospital pú-bli-co; si ese cuidado tienen con sus Interns, imagínense con sus pacientes. Pero bueno, 41 infieles tuvieron que ser hospitalizados y —según— que están estables, pero lo mismo decían de la mitad de los personajes de Grey’s Anatomy y terminaban muriendo.
Secretaría de Diarrea
Por ahora no hay mucha información. Lo poco que sabemos es gracias a un comunicado de la Secretaría de Salud en la que tampoco dijeron mucho. Pero… con todo respeto, qué podemos esperar de una dependencia dirigida por uno de los carnales que casi-casi descubrió la medicina?
Total, según lo que dijo la H. Institución, detectaron un “brote de gastroenteritis infecciosa aguda” o —para los compas— una diarrea muy loca y colectiva, peor que la que le dio a los gringos hace poco. Ah y por si se lo estaban preguntando, saben qué provocó el brote? Salmonella. Sí… la madre esa que a veces, de vez en cuando, en ocasiones, encuentran en los puestos de comida rápida. Pa’ que vean las condiciones de salubridad que hay en esta clase de basureros (los hospitales públicos=
Por cierto, según lo que escribieron en el comunicado, identificaron la situación desde el 31 de gasto; o sea, desde el lunes, pero tardaron tres días en darlo a conocer porque no lo habían confirmado o algo así . Lo importante es que hoy México se quedó (temporalmente, si Dios quiere) sin 135 médicos residentes, por culpa del propio hospital público para el que chambean.
Son Cochinadas
La verdad es que habíamos olvidado darles un dato que medio vale madres, pero ahí les va: el Hospital General de México en donde se dio todo este desmadre está en la Ciudad de México. Específicamente, en la colonia… Doctores. ¿Saben qué? Retiramos lo dicho, sí era importante la ubicación del hospital.
Pero bueno, ya hablando en serio: saben que sí era importante, pero a todo el mundo le valió? Que antes de que pasara lo que pasó, los residentes ya habían dicho que la comida que les daban estaba medio sketchy y que —en general— el servicio del comedor estaba culerismo. Según, por ejemplo, que tardaban hasta una hora en entregarles sus alimentos y que muchas veces los cubiertos estaban cochinos.
Obvio, ahora sí, el Hospital General de México suspendió el servicio de comedor y sigue buscando el origen de la infección. Pero esto último no debería de sorprendernos, pues es el sello de la casa: esperarse a que algo termine en crisis para de verdad ponerse a hacer algo.