El juicio de Lindsay Clancy (la gringa que m4tó a sus hijos) está al borde de declararse nulo
A ver, con todo lo que ha pasado en México no les habíamos traído esta nota. En 2023, una enfermera llamada Lindsay Clancy desvivió a sus tres hijos chiquititos mientras su esposo iba a la tienda. Luego, la morra se cortó en el cuello y se aventó de un segundo piso para intentar autodesvivirse, pero no lo logró y quedó paralítica de por vida. Los abogados de Doña Lindsay juran y perjuran que ella lo hizo más brotada que standupero en 2023, dominada por una voz en su cabeza que le ordenó m4t4r a sus bendis. Más sinencambio, esa versión no termina de convencer a todos y los peritos massachusettenses están convencidos de que el teatrito de las alucinaciones no tiene sustento clínico… Total que ya fue el juicio y el jurado no se decide: hay quienes quieren darle cadena perpetua en el bote y otros que prefieren mandarla a un manicomio. Llevan 6 días debatiendo sin alcanzar la unanimidad que exige la ley del gabacho y, si siguen así, el juicio quedará anulado (y van a volver a empezarlo).
Todo o Nada
Hoy es el día D en la corte que está llevando el caso: el jurado tiene su última chance para soltar un veredicto antes de que el juez pierda la paciencia y declare ese pdo oficialmente como nulo. Por ley, la justicia más leal nomás puede mandar a los jurados a que se sienten a pensar un par de veces más antes de bajar el mazo de la anulación (a menos que a ellos les encante el chisme y pidan quedarse más días).
La bronca parece que no le está afectando nadita a Kevin Reddington, el abogado de Lindsay, quien ya avisó que está más que puesto para aventarse un nuevo juicio la próxima semana si este se va aln (a la nulidad). Más sinembargo, la verdadera duda es si a la fiscalía le van a dar las piernas para arrancar otro round tan en caliente o si se van a esperar un ratote para armar otro juicio.
Contexto Pls
La historia detrás del juicio es una auténtica pesadilla: Lindsay Clancy pasó de atender nacimientos en un hospital de Boston a asfixiar a sus tres bendis con bandas elásticas en su propia casa. Tras dejar muertos a los dos más grandes y al bebé agonizando, se cortó las muñecas y se arrojó al vacío, costándole la movilidad de la cintura para abajo.
Hoy, sentada en su silla de ruedas, jura por la virgencita que actuó poseída por alucinaciones incontrolables provocadas por su malísima salud mental. Más sinencambio, el estira y afloja en la corte ha sido eterno: mientras su defensa llevó expertos para validar su deterioro psiquiátrico, los psicólogos forenses del estado respondieron diciendo que el cuento de las voces es puro teatro y que la morra tenía la capacidad intacta de distinguir entre el bien y el mal. Y, con estas dos versiones sobre la mesa, el jurado no logra ponerse de acuerdo.