Hasta hace un par de días, hacer explotar un coche bomba enfrente de una oficina de gobierno para desvivir a cuanto poresojoven sea posible no era un acto terrorista según el gobierno. Les estabamos dando el beneficio de la duda asumiendo una posible combustión divina o un accidente.
Más sinencambio, ayer la Fiscalía de Michoacán (if such a thing exists) reconoció que el coche bomba que explotó afuera de una estación de policía en el municipio de Coahuayana fue accionado a través de un control remoto a distancia. Quesque ya tienen identificados los rostros de los culpables. Pero ni se les vaya a ocurrir empezar con que es terrorismo, que eso solo sería querer dañar a la Doctora.

A ver si desde Palacio no les meten el cague de su vida a los de la Fiscalía de Michoacán, que ahora salieron a decir lo obvio: el coche bomba en Coahuayana no explotó solo, alguien lo activó con control remoto. El mecanismo fue simple: botón, detonación, cinco muertos, la mayoría policías comunitarios pues la madre esa hizo boom boom boom afuera de una estación de policía.
Según explicaron las autoridades michoacanas, el artefacto estaba estacionado frente a una sede policial y explotó a plena luz del día gracias a que alguien lo hizo accionar desde la distancia. Aun así, Omar García Harfuch lleva días tratándonos de explicar que no es terrorismo. Porque al parecer, en el manual oficial, poner una bomba, detonar a distancia y matar civiles y policías entra en la categoría de “otra cosa”.
