Petro fue a visitar a Trump con las manitas dobladas.

Cuando pensábamos que Macorina y Shame eran las migajeras por excelencia, llega Petro, que este martes se lanzó a la Casa Blanca y se agachó, no necesariamente para oler mesas, sino para que Trump lo deje de traer de su piñata. La reunión fue el equivalente moderno al Abrazo de Acatempan (pero con Diet Coke en lugar de mezcal)… lo cual nos sorprendió porque sinceramente esperábamos una madriza más dura que la que le metieron a Zelensky en ese mismo lugar. La neta es que todo salió medianamente bien, al punto que La Naranja Mecánica salió diciendo que le cayó muy bien Gustavito. Pero si algo nunca debemos subestimar es la capacidad que tiene Petro de cagarla, que tras su reunión, corrió a X a decir que “le gustan los gringos francos” (that’s what she said) y después vandalizó una gorra MAGA para que diga “Make America(s) Great Again”.