
Nos queda claro que amor por sus arterias y respeto por el derecho internacional son 2 cosas que Trompetas o tiene. Donald decidió salirse ayer de básicamente todas las organizaciones internacionales del mundo. En una acción bastante on the spectrum, Trump dijo que gran parte de los organismos internacionales son puro circo woke que va en contra de sus intereses, así que prefirió salirse de 66 organizaciones multilaterales. De ellas, 35 valen dos tres madres, pero otras 31 sí forman parte del sistema de la ONU. En la lista está ECOSOC y otros organismos que ven temas de cambio climático, igualdad de género y demás asuntos que Trump odia más que Noroña al aseo personal.
Trump volvió a hacer lo que mejor sabe: agarrar la lista de organismos internacionales y pasarle la motosierra. Esta vez fueron 66, incluyendo 31 ligadas a la ONU, porque —según la Casa Blanca— no sirven a los intereses gringos. Traducción: mucho meeting, poca bandera y cero ROI. El combo ya es conocido: fuera París, fuera Unesco, fuera OMS y fuera cheques para medio planeta. Multilateralismo, pero sin Estados Unidos pagando la cuenta. Trump insiste en que la ONU es un club caro, ineficiente y dramáticamente lejos de su “potencial” (ouch). Resultado: agencias humanitarias recortando operaciones, diplomáticos llorando en Ginebra y Washington reafirmando que su política exterior ahora cabe en tres palabras: America. First. Always. El sheriff global ya no quiere ser socio… solo dueño del rancho.