Trump firmó un acuerdo para que EU tenga control de Groenlandia
El Trumpetas anunció que firmó un acuerdo con Dinamarca para hacer lo que se le hinche con Groenlandia. En Truth Social (la red social que creó y que tiene todavía menos usuarios que nuestro website), el Ruffle con peluquín presumió que a partir de ahora EU tendrá el control militar permanente de la isla y todo esto supuestamente fue de buena fe y sin soltar ni un varo. Según el Donaldo, este deal resuelve todas las preocupaciones que tenía sobre Greenland y le da permiso para llenar el lugar de soldados gringos mientras veta cualquier inversión extranjera que no le guste (como las de los chinos). Eso sí, los daneses aclararon que todavía hace falta que el papelito se firme en la ONU y será válido hasta que lo aprueben los parlamentos dinamarquenses y groenlanquenses.
O Sea Sí, pero No
Y para que al Mr. Orange President no se le ocurra mandar a poner la bandera de las barras y estrellas en Groenlandia, el gobierno de ese lugar (que la neta no sabemos bien si es un país, una isla o lo que sea) salieron al quite para bajarle los humitos. Jens-Frederik Nielsen, el presidente de esa madre, aclaró en redes que el acuerdo “blinda por completo la integridad territorial y la autodeterminación de sus 56 mil habitantes”, asegurando que esto les traerá crecimiento y no una invasión gringa disfrazada.
Para rematar, el ministro de Exteriores, Múte B. Egede, soltó en la tele abierta que el pacto refleja exactamente lo que exigieron desde el día uno: que Washington reconozca que existen y que se respeten las leyes internacionales. A ver si el Trumpetas lo respeta…
La Peda de la ONU
La ONU está por armar su peda anual en New York, New York y el Donaldo, como de costumbre, les quiere aguar la fiesta. Tal como hizo en 2025 cuando tachó la lucha climática de estafa y mandó a freír espárragos a medio mundo por la migración, el wey reventó la previa con dos bombazos: su pacto ártico para calmar las broncas con Dinamarca y una inesperada cita con Delcy Rodríguez (la presi venezolana), sellando un curioso “deshielo” (o arrodillada formal) entre Washington y Caracas.
Lo más cagado del desmadre diplomático que habrá en el cuartel general de la ONU en Nueva York la próxima semana es que todo esto servirá más de adorno y para tapar vergüenzas que para resolver los pdos que hay en el mundo. Mientras se hacen patos ignorando la guerra de EU e Israel con Irán, António Guterres (el mero mero ONUero) se despedirá tras una década al frente de un organismo que ahora deja sin lana, sin rumbo y sin relevo a la vista.