Brasil tuvo elecciones presidenciales… pero se fueron a segunda vuelta
No teníamos npi-idea de lo que estaba pasando en Brasil, pero el chismecito está cabroncinho. Este domingo los brazucas tuvieron elecciones presidenciales y, a diferencia de lo que decían las encuestas y los Lorets brasileños, el derechista Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta con el 47% de los votos. Este brother es el hijo del expresi Jair Bolsonaro (que ahorita está preso por andar queriendo hacer un golpe de Estado después de perder la presidencia en 2022) y es algo así como el Calderón de Lula da Silva (algo así como el Macuspano brasuca y el actual presidentão). La segunda vuelta será el 25 de octubre y todo parece indicar que Lula se va a ir a Silvar a su madre porque este wey es el candidato único de todos los zurdos, ya no tiene de dónde rascar votos. Más sinencambio, al Bolsonarito le basta con convencer a dos o tres despistados que hayan votado por alguno de los otros candidatos de derecha para convertirse en el nuevão presidentão. Si gana el Bolson(aro), casi la totalidad del continente sudamericano estaría ya gobernado por la derecha… será una predicción para nosotros?
Casi Gana Bolsonaro
La neta es que todo este pdo sí que fue una sorpresa para los brazucas. Bolsonaro acarició la victoria total y, aunque no llegó al 50% más uno para liquidar de un solo golpe, salió a cantar victoria con 56 millones de boletas en la bolsa y el discurso de que la era Lula ya apesta a viejo.
Eso sí, se hizo bien wey con el tema de su jefe y ni mencionó a su papá que ahorita está cumpliendo una condena de 27 años de prisión domiciliaria. Al verse acorralado, el presidente octogenario intentó vender serenidad recordando que él sabe perder y levantarse, pero acto seguido sacó la artillería pesada: le advirtió a Brasil que votar por el junior es jugar a la ruleta rusa con un personaje de biografía oscura, embarrado hasta el cuello con el escándalo bancario de Master y rodeado por sospechas de milicianos armados.
Lula da Las Nachas
Con los números en la mesa (47% del Bolsonarito contra el 45% de Lula), ambos salieron a dar sus respectivas declaraciones después de las elecciones: un Lula visiblemente sacado de pdo reconoció en un hotel de São Paulo que juraba ganar en primera vuelta, pero se puso en modo técnico de fut asegurando que él es “muy bueno en el mano a mano” y que esto apenas se fue a la prórroga. Por su parte, un Flávio Bolsonaro sonriente festejó que “Brasil quiere un cambio” y presumió que ganó la primera vuelta casi sin despeinarse. Además, acusó al actual presi de gastarse una lanota del erario con tal de no soltar la silla de presidentão.