Una sentenciada a muerte en EU sobrevivió a dos inyecciones letales
Les traemos una nota de Estados Unidos que traumó a medio planeta. Resulta que en pleno Trump Country (Tennessee) una morra había sido sentenciada a mu3rt3 en 1996 por haber torturado y 4sesinado a otra chava porque juraba que le quería bajar al novio. En aquel entonces, ella apenas tenía 18 añitos y sus abogados se pasaron 30 años metiendo amparos para intentar salvarle el pellejo, pero este año la Supreme Court y el góber tennessiano decidieron darle carpetazo a este pdo y la mandaron a m0r1r por inyección letal. La cosa es que, apparently, pusieron a nuestros interns a hacer la chamba. Los doctores tardaron una hora entera para poder encontrarle una vena, la picotearon pinchemil veces y le aplicaron dos dosis que, en vez de mandarla con San Pedro, le quemaron los tejidos por dentro y le dejaron el brazo mega hinchado… pero no la enfriaron. Ahora está en el hospital en terapia intensiva y todavía no se sabe bien bien qué va a pasar con ella, porque legalmente solo pueden acabar con la vida de una persona usando esa inyección (y nada más).
El Día de la Ejecución
Todo el desmadrito de la ejecución empezó chueco desde temprano: tocaba a las 10 am, pero un tribunal federal metió freno de mano una hora antes. El estado berreó, apeló ante la Corte Suprema gringa y la mayoría conservadora tardó ocho horas en revocar la suspensión para ordenar que le pusieran la inyección sea como sea. Hora y media después subieron la cortina: Pike estaba amarrada a la plancha con la vía puesta, tirando positividad diciendo que se iba con amor, que era un día feliz y cantando rolas con su consejero espiritual.
Más sinencambio, la paz le duró nada: a los pocos minutos pegó el brinco quejándose de que el brazo le ardía a madres y preguntando si era normal sentir semejante dolor. Ahí empezó el terror para ella: cerraron la cortina, la volvieron a abrir para una segunda dosis y, en vez de morir, Pike quedó roncando y respirando por casi una hora.
A las 8:06 pm bajaron el telón en definitiva mientras el abogado exigía un teléfono para parar la tortura; pasaron casi 45 minutos de puro silencio hasta que corrieron a los reporteros porque venía la ambulancia. Su defensa denunció de frente la tortura química, mientras el penal se limitó a su frase de cajón: que todo salió conforme al manual, omitiendo explicar el momento exacto en que pasaron de querer matarla a revivirla a marchas forzadas.
El Novio la Libró, pero Ella No
Para entender por qué los gringos andaban tan insistentes en darle matarile a Christa Pike, hay que remontarnos al año en el que LuisMi estaba en su prime: 1995. En aquel entonces, Pike juró que una morra que iba con ella en la prepa llamada Colleen Slemmer, de 19 años, le quería bajar a su novio de aquel entonces. Así que la engañó para ir a una zona abandonada y, junto con el novio, la torturaron con un cúter, la remataron con una roca y luego le tallaron un pentagrama en el pecho para meterle vibra satánica al pdo.
Como el novio era menor, libró la pena de muerte, pero Pike cayó directo al corredor de la muerte con 18 años recién cumplidos; su defensa alegó durante 30 añotes que fue víctima de abuso sexual infantil y violaciones que le destrozaron la mente sin que el jurado se enterara, pero esto no hizo que se cambiara la sentencia. Quien presenció el ridículo de la inyección fallida fue May Martinez, madre de la víctima, quien furiosa denunció que su hija no tuvo justicia: vio a Pike despierta, riéndose, moviendo la cabeza y tratando de incorporarse tras dos dosis inútiles que solo la hicieron sufrir.