Mäcorina se reunió con Trump y le llevó su Nobel como tributo.

Lo más cerca que Mäcorina Machado va a estar de tomar decisiones sobre el futuro de su país es sentarse este jueves en la Oval Office y ver a la Papaya Maradol trabajar. Tras una semana en la que la pobre señora se estaba jalando los pelos porque su Orange Crush (lit) la dejó en visto, finalmente ayer la líder de la oposición venezolana se reunió con Trump en Washington. Evidentemente, Mäcorina Detodalavida es una apasionada de los modales y, como es una grosería llegar con las manos vacías, llegó con su premio Nobel de la Paz como ofrenda para el Cheeto Puff en el gesto de migajerismo mas puro que hemos visto. Básicamente, fue a Monte de Piedad a empeñar su mayor logro a cambio de unos minutos con el Trumpetas, esperanzada en que le den chance de ser presidenta antes de que Trompetas decida convertir a Venezuela en el nuevo estado gringo.