Sonora y BC compraron cosas de empresas que lavan dinero de sombrerudos
Ya no nos sorprende enterarnos de los vínculos de un gobierno estatal con un grupo de sombrerudos, sobre todo si se trata del norte del país. Pues bueno… Ahora resulta que Sonora y Baja California (ambos gobernados por Morena) le han dado contratos a empresas que se dedican a lavar dinero del Sinaloa’s Social Club. Y no, no lo decimos nosotros, ni Héctor de Mauleón, o algo así. El gobierno de Estados Unidos se ha encargado de sancionarlas por precisamente eso: ser, básicamente, una pieza más en la estructura de los grupos del crimen organizado… junto con (ya saben) los propios sombrerudos, los políticos oficialistas y el clan de Andy. Según nuestros “colegas” de El Universal, esos dos gobiernos le han dado al menos 100 millones de pesos a dichas empresuchas para comprar drones, uniformes, chalecos antibalas y hasta madres de reconocimiento facial. Menos mal no vivimos por allá, por mucho que se coma rico.
Malos Negocios o Negocios Malos
Como les decíamos arriba, todo esto que les vamos a contar se lo debemos a nuestros “colegas” de El Universal que se encargaron de investigarlo todo y (as usual) se la rifaron detectando nuevos lazos de los gobiernos con los sombrerudos. Y en esta ocasión, se dieron cuenta de que varios anduvieron dándole contratos a empresas sancionadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
No nos vamos a clavar con los nombres de cada una de ellas para no aburrirse, pero todas están (muy a grandes rasgos) acusadas por los Yunaites por lavarle dinero a distintas facciones del Cuartel de Sinaloa. O sea que, sin ponernos muy técnicos: les prestan la empresa para que puedan justificar sus ingresos y gastos. No literalmente lavarlo, Sofi.
Para Sorpresa de… Nadie
Lo más extraño de todo este desmadre es que, si ven los productos que venden esas empresas, neta parece que su comprador es Jesse Pinkman o… Alfonso Durazo, el gobernador de Sonora, que curiosamente en muchas cosas son similares. Pero bueno, entre los goodies que les compraron hay literalmente equipo de seguridad (chalecos y demás) y hasta cosas para identificar rostros.
Ahora, lo que igual nos parece raro también es que (según The Universal) fueron cuatro gobiernos los que estuvieron comprándole a estas empresas: el de Sonora, el de Baja California y dos municipales de por allá que la verdad ni a sus habitantes les ha de importar. Y decimos que nos sorprende no porque sean muchos, sino porque —sabiendo en donde vivimos— hasta sentimos que se están quedando cortos, por mucho que así fuera solo uno.