El intern andaba bien preocupado de que se le fueran a joder sus vacaciones ayer porque, desde temprano, empezó a correr el rumor de que la dotación de freedom a los venecos era inminente. Todo lo empezó Tucker Carlson, que es como el Alazraki gringo, que aseguró que le habían contando que el speech de la Naranja Mecánica para ayer en la noche tenía un solo objetivo: declararle la guerra (o madriza infame) a Venezuela. Pero al final nos quedamos con las ganas, porque lo único que fue su discurso fue una especie de mañanera in english, que bien pudo haber sido un mail, en la que pasó 20 minutos autocromándosela.

La verdad ayer nos sentimos en Space Mountain con la montaña rusa de emociones que tuvimos. Todo fue culpa de Tucker Carlson, el wey súper MAGA que corrieron de Fox News por ser demasiado MAGA y que ahora es como un Alazraki de ultraderecha. El wey prendió la mecha diciendo que Trump iba a anunciar una guerra en horario estelar, con discurso desde la Casa Blanca previsto para las 9 de la noche y aviso previo al Congreso. Obviamente la guerra (si así se le puede llamar a algo parecido a un Real Madrid vs Mazatlán) sería contra Venezuela, pues el contexto ya estaba cargado: bloqueo total a petroleros, buque confiscado, despliegue naval en el Caribe y mensajes en Truth Social hablando de armadas “históricas” rodeando a Venezuela.
Todo mientras Trump prometía devolver petróleo “robado” y presumía bombardeos a lanchas en nombre del combate al narco. Pero al final nos quedamos con las ganas porque nuestro Ruffle con Queso se paró en la Casa Blanca básicamente para hacer una mañanera del pueblo, pero in english. En un discurso de 20 minutos que bien pudo ser un mail, Mr. Albóndiga Empanizada se la autocromó de una forma cuasi porno, diciendo que es lo más cabrón que ha tenido Estados Unidos, que todos los indicadores van con madre, que él salvó al país del desmadre que le dejó el Bello Durmiente y demás historias que solo viven en su cabeza (y en ese maravilloso toupé).
