Sheinbaum anuncia sitio web para transparentar sus propios contratos
Imagínense por un segundo un país donde los ciudadanos pudieran consultar en una sola plataforma los sueldos, los presupuestos y hasta el último contrato del gobierno… Les suena familiar? Pues sí, eso teníamos con el INAI y la Plataforma Nacional de Transparencia, pero la 4T se encargó de estrangularlos y sepultarlos porque les encabronaba que les sacaran sus trapitos sucios al sol. Y como en este sexenio nada se destruye sin antes crear una copia chafa y de mala calidad, ahora resulta que, tras la bronca por los contratos del INE y el cochinero que dejó Lupita Taddei, a la presi SheinBrown le dio por inventar la rueda y anunció que en noviembre presentará su propio portal gubernamental de transparencia. Sí, así como la ven. Durante su sexenio mandó a ele ve al organismo que les obligaba a soltar la sopa a la mala para luego salir a presumir que ella solita va a poner una paginita de internet que seguro será como un Dropbox barato. Y como es un producto 100% marca Morena, ya sabemos cómo viene la mano: una plataforma que de autónoma no va a tener ni madres, que va a fallar a cada rato y que estará atascada de mañas para esconder los contratos feos detrás de la típica excusa de la “austeridad” o la “seguridad nacional”.
This is the remix
Lo más cínico del dichoso portal de noviembre, encomendado a la flamante Agencia de Transformación Digital de Pepe Merino, es que nos lo quieren vender como si fuera una concesión divina del régimen. Salen a presumir con todo el descaro que la paginita “no le costará un solo peso al erario” porque la van a programar los propios desarrolladores del gobierno —lo que prácticamente nos garantiza un sistema patito que se va a caer todos los domingos— y prometen que ahora sí se va a transparentar todo, desde las compras de medicinas hasta la lista de proveedores autorizados. Salen a jurar que ahora sí se va a saber en qué se gasta cada centavo y quién trabaja en dónde, omitiendo el pequeñísimo detalle de que esos contratos ya por ley debían estar abiertos y públicos desde hace años. Nos quieren dar atole con el dedo diciendo que esto es un acto histórico de la administración, cuando en realidad solo están tapando el parche de una obligación constitucional que un órgano autónomo les exigía a la fuerza.
Moremañas
No son nada tontos: quitan el contrapeso ciudadano que sí incomodaba al poder y a cambio nos regalan una plataforma patito controlada por los mismos funcionarios que van a firmar los cheques, esperando que les aplaudamos la gracia. Ahora la rendición de cuentas en México no depende de leyes ni de contrapesos reales, sino de la buena voluntad del gobierno en turno y de un sitio web que mañana tranquilamente puede decidir qué contratos sí enseña y cuáles se van al limbo de los datos protegidos.