Activistas le entregaron al Senado 20 mil firmas para sacar a Inzunza de su cargo
En México tenemos un n4rc0político que ahorita tiene el cargo de n4rc0senador supuestamente n4rc0independiente, pero que en realidad sigue siendo parte de la bancada del n4rc0partido. Este wey se llama Enrique, se apellida Inzunza y hace 5 meses fue acusado por los gringos de andar chambeando con los sombrerudos sinaloenses. A pesar de sus acusaciones, Kikín Inzunzín no se ha querido separar de su cargo porque obvio le da muchísimo miedo perder su fuero, pero el pueblo bueno de México ya no lo quiere ver ahí. Por eso, muchísima banda empezó a firmar en Change.org para sacarlo de su curul y este martes unos activistas se lanzaron al Senado para llevar las más de 20 mil firmas que se juntaron y exigir su desafuero. Primero no los querían dejar pasar, más sinencambio, el tema se hizo viral en redes y por presión social tuvieron que dejarlos entrar. Pero, hasta ahora, Inzunza sigue chambeando como si nada.
No Los Querían Dejar Pasar
Cerca de las 11 de la mañana, alrededor de 20 weyes de la Alianza Nacional de Abogados le cayeron al Senado con la firme intención de clavar el documento en la Oficialía de Partes, pero los de seguridad se pusieron muy en plan de cadeneros del Alma y no los querían dejar entrar supuestamente porque traían “órdenes de arriba”.
Después de que los cadenearan, la promotora de todo este desmadre, la activista Vania Pérez Morales, y los abogados que la acompañaban salieron a balconear ante los medios que ni un solo legislador de Morena tuvo los oeufs para salir a dar la cara y recibir la queja ciudadana, ignorando olímpicamente un papelito dirigido a don Higinio Martínez (el presi del Senado) que, para acabarla de amolar, ya traía acuse de recibido desde San Lázaro.
Inconforminzunza
El doc ya venía sellado desde la Cámara de Diputados y con dedicatoria al presidente del Senado, Higui Mtz, pero a la seguridad del Senate of the Republic le valió gorro hasta que la senadora priista Paloma Sánchez llegó a la reja para romper el cerco y meter a los manifestantes. Los activistas no desaprovecharon el viaje: desfilaron rumbo al patio central al grito de “¡Fuera Inzunza!”, mientras Pérez Morales exhibía el circo legislativo como un “descarado intento de complicidad para blindar a una fichita”.
Y es que, como bien dijo la activista que armó todo este pdo, la bronca va más allá de un solo wey: se trata de la integridad básica de los políticos, sobre todo hoy que se cumplen cinco meses de que los fiscales gringos exhibieron la bonita red de nexos entre el crimen organizado, el senador y el gobernador con licencia de Sinaloa (Ro Chamoya).