Encontraron una fosa clandestina con los restos de varios niñitos en Michoacán
Les traemos una que no sabemos ni cómo dárselas porque está durísima (la información). Resulta que este miércoles nos enteramos de que el colectivo de buscadoras Buscando Cuerpos en Todo México encontró en Michoacán más de 1,600 dientitos de leche en una fosa clandestina. Cosa que, por donde la veas, está espantosa. Tan gacha está la situación que la FGR se vio obligada a hacer eso que tanto odia: trabajar. Mandaron peritos a Zacapu, el municipio michoacano en el que las madres buscadoras le hicieron la chamba al gobierno y encontraron esta escena dantesca, para levantar los restos de lo que, según las propias buscadoras, todo apunta a que fue una fosa repleta de niñitos y niñitas que fueron víctimas de explotación s3xu4l, tráfico de 0rg4n0s y de p0rn0gr4fí4 infantil. Neta hasta sentimos bien gacho nomás de escribirlo… y está cabrón que este sea el país en el que vivamos…. y está cabrón que no estemos todos cerrando Reforma y derribando las puertas de Palacio.
¿Cómo los Encontraron?
La historia de cómo se destapó este infierno parece sacada de una pesadilla. Ocurrió en Zacapu, al norte de Michoacán, pues Margarita López (la fundadora del colectivo Buscando Cuerpos en Todo México) andaba haciendo la chamba del gobierno y estaba buscando cuerpos de desaparecidos cuando vio una columna de humo salir de un cerro. Siguiendo eso que se le hizo rarísimo llegó al portón de un rancho que le dijeron los vecinos que le pertenecía a un sombrerudo sinaloense.
Según lo que cuenta Óscar Balderas en la columna que publicó destapando todo esto, ella entró sin pedirle permiso a nadie, rompió los candados de la puerta, cruzó cámaras de seguridad y pacas de mota hasta toparse con un crematorio clandestino. Al día siguiente, armadas con palas y coladores, las madres del colectivo empezaron a picar la tierra sacando restos humanos, hasta que brotó un colmillo diminuto que luego un perito de la FGR confirmó que era un diente de leche.
Después de eso, la búsqueda cambió por completo. Las madres cambiaron las palas por coladores diminutos para rastrear milímetro a milímetro la ceniza y hasta ahora han sacado más de 1,600 piezas dentales de niñitos. Su hipótesis es que ese rancho era el punto final de varios peques que terminaron siendo víctimas de los negocios más culeys y desalmados del crimen organizado (explotación s3xu4l, tráfico de 0rg4n0s y de p0rn0gr4fí4 infantil).
¿Qué Ha Dicho el Gobierno?
¿Y qué dice el gobierno sobre esta escena de horror? Pues lo de siempre: comunicados tibios y promesas vacías. Esta noticia apenas se hizo pública el miércoles 23 de septiembre, pero desde hace 15 días hay un plantón frente a la FGR que exige que no le den carpetazo al caso ni dejen enfriar las pruebas periciales de los 1,600 dientitos. Por su parte, la fiscalía sacó una tarjeta informativa para asegurar que “se mantiene la investigación”.
Según estos carnales, su Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada ha tenido “múltiples reuniones” y ha “escuchado con atención” las exigencias de Margarita López y las otras madres, pero… ¿ustedes