Camilo Séptimo se dará un break por la mu3rt3 de su tecladista
Hay cosas que suenan igual, pero son diametralmente diferentes. Esta última semana nos enteramos de que, tanto Carín León como Camilo Séptimo, acaban de cancelar y posponer algunos de sus conciertos por “causas de fuerza mayor”. La diferencia es que Carín Huevón lo hizo porque se organizó con las patas y no llegó a tiempo a Las Vegas para su concierto en The Sphere, mientras que nuestros chicos Séptimos tuvieron que tomar esa dificilísima decisión por lo que ya todos sabemos. La banda publicó este lunes que se tomará un break indefinido para asimilar el luto de su tecladista Jonathan Meléndez y que los shows que tenían programados para septiembre y octubre serán pospuestos quién sabe pa’ cuándo. Y como el caso del multih0mic1d10 se hizo mega mediático, la Fiscalía se tuvo que poner a hacer eso que tanto odia: chambear. Ya vincularon a proceso y le dictaron prisión preventiva a Diego Sebastián “N”, el presunto asesino (que resulta que tiene un buen de cola que le pisen), exsocio e hdp que habría mandado con San Pedro a Jonathan junto a su familia, su empleada doméstica y su perrito.
The Show Must Not Go On
A través de sus redes, los integrantes explicaron que antes de cualquier compromiso sobre el escenario necesitan tiempo para sentir y sanar. Así que anunciaron que se tomarán un tiempo y, por lo pronto, un show que tenían programado para dar en Neza el 3 de octubre quedará cancelado por completo, y las fechas que tenían programadas para estos próximos dos meses en Juárez, Edomex e Hidalgo quedan pospuestas indefinidamente, dejando el resto de su gira en calidad de “veremos”.
Por Si No Se Acuerdan
Ya todo México sabe qpd con esto, pero si no tienen los detalles tan frescos, aquí se los recordamos: el martes 1 de septiembre un wey llamado Diego Sebastián “N” mató a Jonathan Meléndez (el tecladista y fundador de Camilo Séptimo), a su esposa Ana Paula (quien tenía cuatro meses de embarazo), a su hija Sofía de 3 años, a la trabajadora del hogar Aleyda Romero y hasta a Nala, la perrita de la casa.
Todo pasó en un residencial en Zona Esmeralda (que está en Atizapán de Zaragoza, en el Establo de México) donde amarraron a las víctimas con cinta adhesiva y las ejecutaron a sangre fría con una pistola con silenciador, dejando únicamente con vida al hijo de 6 años que se escondió abajo de la cama y no lo vieron.
¿Y por qué hizo esto el hdp? Bueno, pues Diego era socio de Jonathan y juraba que la familia guardaba millones de dólares en bitcoins y con ayuda de su chofer (quien supuestamente lo ayudó a conseguir cinchos y otras cosas, y también se dice que lo ayudó a escapar) habría cometido el multihom1c1d10. Nueve horas después del crimen la policía los atoró a los dos antes de que el asesino se pelara del país, y hoy ambos duermen en el penal de Barrientos acumulando cargos que, de ser encontrados culpables, los van a dejar en el bote de por vida.