Clau le ofrenda 37 reos a Trompetas

El Aeropuerto Internacional de Toluca tuvo este martes un tráfico que envidiaría cualquier hub europeo, aunque los pasajeros no llevaban maletas Louis V. ni portapasaportes Versace. En un movimiento que pareció más una ofrenda mexica que estrategia política, el gobierno de ShameClawn hizo una entrega masiva de reos de El Altiplano hacia Thneed-Ville, la tierra de El Lorax. Así, nuestra presidentA nos demostró una vez más que, ante la amenaza de aranceles y el pánico por una posible intervención Yankee en nuestro país, la soberanía nacional se puede volver tan flexible como Sofi en su clase de hot yoga. Con este traslado de presos, ya van casi 100 capos entregados a nuestro vecino del norte en menos de un año. Por lo visto, la intern de Palacio prefiere entregarle al Trompetas todo lo que le pida con la intención de que el peso no pierda valor ante el dólar y eso arruine el próximo shopping trip de Andy en Houston.
Liquidación en Almoloya
El operativo que movilizó más elementos de seguridad que Edy Smol para salir al súper, forma parte de una “limpia” que la Secretaría encabezada por el superpolicía García Harfuck está haciendo de criminales considerados de “alto peligro” en México y que tienen algún tipo de pendiente con la justicia estadounidense. Al parecer, la estrategia de seguridad de este sexenio se resume en aplicar un Marie Kondo a las celdas de máxima seguridad.
En febrero y agosto de 2025, México ya había dado sus primeras “probaditas” de buena voluntad enviando a Washington a joyitas de la talla de Rafael Caro Quintero y los hermanos Treviño Morales. Fue una especie de intercambio de tazos entre países (pero bastante abusivo). Mientras nosotros les dimos a la crème de la crème del crímen organizado, el país dirigido por un Ruffle con queso nos regresó a una decena de mexicanos condenados por delitos menores (como narcomenudeo) para que terminaran su condena aquí por “razones humanitarias”.

Marco Rubio y el arte de vaciar cárceles ajenas
Aunque lo de este martes es otro tema. Es una exportación masiva que no huele, apesta a pánico diplomático. Este clearence de celdas en El Altiplano parece ser una respuesta desesperada al ultimátum que el ardiente Secretario de Estado gringo, Marco Rubio, le soltó a nuestra presidentA hace unos días: o México entrega resultados tangibles y ‘cabezas de alto impacto’, o Washington empezará a catalogar a los cárteles como organizaciones terroristas.
Con el Altiplano quedándose con más vacantes disponibles que un call center, a Santi ya se le está ocurriendo el negocio del siglo: “y si le rentamos al gobierno las celdas y las adaptamos como suites de digital deetox en Airbnb?”. O sea, cero señal, muros antirruido y una dieta de carbs que te deja el cuerpo listo para tu próximo triatlón en Valle”.
La estrategia del Superman mexicano y la intern de Palacio es brillante a su manera: si el problema vuela a texas, el problema deja de ser nuestro. Mientras la soberanía se despide con café de Starbucks en la mano, el Aeropuerto de Toluca se convierte poco a poco en la aduana más importante del país. Habrá que ver si vaciar las cárceles es suficiente para calmar el hambre de Rubio o si, para el próximo trimestre, tendremos que empezar a entregar hasta a los funcionarios del Bienestar con tal de que no nos cierren la frontera.