Lenia armó un berrinchazo porque le pidieron respetar la Constitución

Lenia Batres acaba de convertir el “berrinche” en fuente oficial del derecho al ignorar a siete ministros de la Suprema Cortetl que le suplicaron respetar nada más y nada menos que la Constitución. Tras vender el kilo de mandarina a $70 pesos, Doña Batres se lanzó a Pino Suárez donde intentó poner a prueba la constitución al presentar un proyecto que permitía la posibilidad de reabrir juicios que ya se hubieran cerrado. Como evidentemente esto es una mamada y ya hasta los Ministros del Bienestar le habían dicho que no Semarnat, la Señora se montó en su macho, hizo su berrinche como si estuviera en su vecindad y se convirtió en la primera ministra en la historia de la Corte que fue en contra de la mayoría y decidió no quitar el polémico párrafo… y al parecer así se quedó todo.