Kike Inzunza regresó al Senado
El n4rc0senador del n4rc0gobierno sinaloense que “renunció voluntariamente” a la bancada del n4rc0partido regresó a chambear después de 124 días de n4rc0vacaciones que se tomó por las n4rc0acusaciones que le hicieron los gringos. Kike Inzunza no había puesto un pie en el Senado desde que el Department of Justice lo acusó en abril de chambear con los sombrerudos. Mas sinencambio, el lunes reapareció como si nada, juró que en estos meses estuvo trabajando durísimo en home office y hasta tuvo el descaro de decir que no es ningún “n4rc0legislador ni n4rc0taquero” (neta). Según él, todo esto es invento de la derecha (lol). El vato ya quedó fuera de la bancada de Morena, pero todos sabemos que va a seguir votando como le digan, con tal de que lo sigan protegiendo y no lo manden directito a Estados Unidos.
El Home Office y El Lawfare
Después de “renunciar por convicción personal” a la bancada de Morena la semana pasada, Inzunza se dejó ver este lunes en el Senado estrenando su faceta como legislador “independiente”, justo a tiempo para el inicio del nuevo periodo de sesiones. Y aunque cualquiera pensaría que andaba escondido por las acusaciones de nexos con el n4rc0 que le clavaron los interns de Trump, el señor sinaloense salió con que jamás descuidó la chamba: juró que se la pasó haciendo home office pesadísimo desde su escondite en Culiacán.
Para cerrar con broche de oro, tachó el reporte de Washington como una vil “guerra judicial” y se puso gallito reclamando que, a cuatro meses del periodicazo, los gringos no le han presentado ni media prueba en su contra.
El N4rc0taquero
Para rematar su momento de stand-up legislativo, Inzunza confirmó que la FGR ya le abrió una carpeta de investigación de esas que no llegan a nada y que fue muy cooperativo a declarar, confiando ciegamente en que la justicia mexicana lo va a exonerar porque “no permitirá que manchen una vida de esfuerzo”. Tachó las acusaciones gringas de puras patrañas y soltó la joyita de que “nunca he sido narco nada, ni narco-taquero ni narco-legislador”.
Juró que no le tiene miedo al bote ni piensa pedir licencia. Eso sí, reconoció que le tienen congeladas cinco cuentas de banco, pero que no pasa hambre porque sigue cobrando puntualito su sueldo de senador para mantenerse en la “honrosa medianía”, pues según él, sus ahorros no llegan ni al millón de pesos.