Morena ya presentó a sus 17 pre precandidatos a gobernador para las elecciones del 2027
La verdad no sabemos quiénes serían Katnis y Peeta en estos Hunger Games del Bienestar… pero lo que nos queda clarísimo es que Morena se está haciendo shit internamente con su showcito de escoger prepreprepre candidatos antes de tiempo. Ayer los morenos terminaron de anunciar a sus 17 coordinadores de la transformación, que básicamente serán los que aspiren a gobernador para las elecciones del 2027. La verdad es que entre perdedores y ganadores, ya todos se están agarrando del chongo. Empecemos en New Lion, donde Tatis Clouthier se quedó vestida y alborotadísima porque le dieron la pre precandidatura a Clara Luz Flores, la doña que en 2021 iba liderando las encuestas hasta que le sacaron un video con Keith Raniere (el líder de la secta NXIVM) y el Samuelón le terminó comiendo los mandados. En Saint Louis Potosí, todo apunta a que el Verde romperá relaciones con el n4rc0partido porque el góber actual, que es del Verde, quiso imponer a su esposa para sucederlo en el trono, pero por los pdos que hubo terminaron poniendo a alguien más. En Sonora Grill, uno de los estados más peleados en el proceso interno moreno, quedó Lorenia Valles, que antes estaba en el PRD (qepd) y es cercanísima a Poncho Durazo (el góber sonorense). También se anunciaron las pre precandidaturas de Tlaxcala (que ni a los tlaxcalenses les interesa), Nayarit (que terminó siendo una senadora del Verde por el desmadre que se armó en SLP) y Chihuahua (pero lo anunciaron tardísimo y el intern ya estaba jetón). Ojalá ahí haya perdido la Andrea Chávez, que la neta cae más pesada que cenar sandía.
El Desmadre en New Lion
Para amarrar su boleto rumbo a 2027, Clara Luz Flores pidió licencia desde mayo a su chamba en Segob (donde despachaba como titular de Asuntos Religiosos y Reconstrucción del Tejido Social) y se lanzó a la encuesta interna del n4rc0partido. Ahí le terminó pasando por encima a Andrés Mijes, Waldo Fernández, Judith Díaz y a la mismísima Tatiana Clouthier para coronarse como la pre precandidata de Morena a la gubernatura.
Pero la fiesta de la unidad nació muerta: la tía Tatis salió bien emperrada (pero bien educadita, eso sí) a decir a los reporteros en un chacaleo que acata el resultado nomás porque “si no hubiera decidido respetar las reglas, no habría entrado a la contienda”. Eso sí, pintó su raya en corto: descartó irse a otro partido, pero se negó a confirmar si le hará campaña a Clara Luz, aclarando con tono de pocos amigos que su lealtad es única y exclusivamente con el proyecto de Claudia Sheinbaum. Y cuando le recordaron las viejas derrotas de Flores o el coraje de las bases, Clouthier soltó dos portazos secos: “Ahí pregúntele a ella” y “Yo no pienso por ellos”.
El Desmadre en Saint Louis
Y si en Nuevo León el tiro estuvo sabroso, en San Luis Potosí el matrimonio de conveniencia entre Morena y el Partido Verde tronó como ejote. Resulta que el góber Ricardo Gallardo decidió que el estado es su reino y, muy al estilo de la familia Monreal Ávila, perfiló a su esposa (la senadora Ruth González) para sucederlo en el trono, mandando al diablo a Morena.
Ante semejante agandalle, a la dirigencia guinda no le quedó de otra que sacarse un gallo de la manga: sin tucanes, sin PT y sin encuesta de por medio, pusieron a Elí Cervantes (quien chambeaba en la SICT y ni siquiera se había registrado en la contienda interna porque “andaba enamorado de los trenes”) como su coordinador estatal por “puro consenso”.
El Desmadre en Sonora Grill
En Sonora no hubo tanto drama de telenovela pero fue uno de los estados más peleados porque se registraron 6 aspirantes al proceso. Al final, la senadora Lorenia Valles Sampedro se quedó con la coordinación estatal de la 4T para 2027, amarrando en bandeja de plata su pase para buscar relevar a su amiguísimo Alfonso Durazo.
La senadora les pasó la aplanadora por encima a Javier Lamarque (el preciso municipaliso de Cajeme que ya se sentía con la candidatura en la bolsa), a Célida López, a María Dolores del Río, a Froylán Gámez y al mismísimo Omar del Valle Colosio, quienes tuvieron que tragarse su coraje viendo cómo sus respectivas porras se daban con todo en la sede partidista. Ya con el dedazo bien amarrado y las aguas supuestamente calmadas, Montiel y la propia Valles salieron a recitar el catecismo oficial de que “es tiempo de mujeres”, recordándole a la bola de morenistas bateados que en Sonora la disciplina no se discute cuando el jefe político ya tomó la decisión.