Morena celebró su quinceañera e invitó a todos sus chambelanes
Ayer Morena cumplió quince añitos desde que empezó a atormentarnos. Rentaron el salón más grande que se les ocurrió para juntar a todos sus chambelanes cuatroteros y sorprendentemente les alcanzó para el Auditorio Nacional. En su proyecto (bien) x, trajeron un chorro de shows musicales (porque obvio hay que dar pan y circo), pusieron videos y dieron un montón (pero neta un montón) de discursos (todos de hueva). Todo en honor a sus invitados de honor: el Macuspano (el fundador de este culto) y la PresidentA de México (quien dijo que está orgullosisíma de ser parte del team en su Shame Show), mas sininclusive, los dos brillaron por su ausencia. Pero no se preocupen, el Macuspanito llegó para llenar el asiento de su papi. Lo más raro del evento más surreal que ha visto el Auditorio, fue que Durazo (primera plana con nuestros socios en LA) se adueñó del micrófono cual malacopeada de tía en XV’s oara decir que justo ahorita, el Wellness Club debería estar más unido que nunca. Sobre todo la alianza de la 4T (porque el PT y el Verde están a dos de divorciarse), porque solo así van a hacer de México un lugar peor.
Padrinos de quinces
Ayer se celebró el eventazo del año, XV años desde que Morena salió de la penumbra para venir a hacer nuestras vidas mucho más interesantes. Esta reunión parecía entre peda, mitin político, y feria de artesanias, literal trajeron de todo. Eugenia León (la que cantó en la última mañanera del Macuspano), Byron Barranco, Los HH (sepa quienes son esos weyes) y los de México Canta hicieron sus shows musicales para amenizar la convivencia. Aparte tuvieron un chingo de discursos y videitos en donde los personajes principales eran la DoctorA y el Macuspano (a quien se le ocurrió todo este desmadre de culto)… solo que sin la presencia de ellos dos. Eso sí, aunque Sheinbee no fue, dijo que está super feliz de estar metida hasta el cuello en esta organización, porque defienden los valores tradicionales: no robar, no mentir, y no traicionar al pueblo (de esto no creemos nada).
El invitado de honor, quien vino a llenar la silla de su papi, fue nadie más y nadie menos que Andy López Beltrán, el huachicolero de honor. Y nada más para que sepan, le aplaudieron y se tomaron fotos con él como si fuera ídolo de todos (muy seguramente si lo es, y chance hasta su jefe). Quien dirigió este pedo fue la secretaria general de Morena, Carolina Rangel Gracias (de nada). Uno de sus papeles más importantes de la noche, fue nombrar a todos los gobernadores que despachó el c4rtel del bienest4r. Pero quienes obviamente no pudieron poner un pie en el evento (porque ni salir de su escondite pueden) fue todo el clan sinaloense.
Los brindis
Hubo un chorro de gente chambelanes que se pararon a dar discursos completamente diferentes a los que dan en el Venga La Mañanera (wink wink). Entre ellos estaba Cuitláhuac García (el exgobernador de Veracruz), quien se echó un pequeño comentario diciendo que en las próximas elecciones, deberían de abrir este círculo finísimo de gente a los “no puros” (literal así lo dijo y npi a que se refería). Sobre todo porque su causa es mayor a los proyectitos personales de cada quien (tenemos algunas ideas de a quienes les podría quedar el saco). También estuvo Camila Martínez (la comunicóloga del bienestar), Epigmenio Ibarra (el del Consejo Consultivo de Morena), Ariadna Montiel (la presidenta nacional del culto guinda) y quien se tomó muy a pecho su speech, el personajazo de Alfonzo Durazo.
Durazo, como si no tuviera vergüenza por haber sido primera plana del LA Times (nuestros interns), se paró en el escenario a echarse un speech casi igualito al de Aleco cuando cantó Color Esperanza. Invitó a todos los morenos presentes, a que dejaran de lado sus diferencias e hicieran mucho más fuerte la alianza cuatrotera que tienen con el PT y el Verde (porque se sabe que están a dos de deschongarse). Sobre todo porque comparten los mismos valores y objetivos (claro, los de desfalcar y desmadrar el país).
Como hicieron todo este despapaye en un lugar de shows, se alucinaron tantito y sintieron que estaban en los Oscars, y literalmente incluyeron una sección de “in memoriam” (para recordar a los que ya conocieron San Pedro). Algunos fueron Ifigenia Martínez (seguro sufrió en vida con ese nombre), Carlos Monsiváis ( él era periodista, el intern no tiene idea de por qué lo contaron como si fuera pilar de la transformación), Arnaldo Córdova, Manuel Camacho Solís, Rosario Ibarra de Piedra, y un chingo más que la neta ni topamos.