La fábrica que Pemex se compró en Houston sirve para huachicolear
¿Se acuerdan de Deer Park, la refinería gringa que Pemex compró durante el sexenio del Macuspano prometiendo que sería un negociazo? Pues resulta que sí lo fue, pero no para Mexican Oils, sino para los weyes que van a comprar su iPhone Duo en preventa. La Fiscalía General de Titina está acusando a Ingemar (la empresa en la que el exgóber bajacaliforniano Ernesto Ruffo presuntamente era el huachiCEOlero mayor) de haber cruzado más de 18 millones de litros de gas de EU hacia México de contrabando. Lo más cbrón es que, según la investigación, la propia Deer Park fue uno de los cómplices de este cochinero. El propio Ruffo, que está encerradito en el Altiplano desde julio, dijo en una carta que él no tiene nada que ver con estas transas y que la 4T solo lo está usando para encubrir que la petrolera menos eficiente y más endeudada del mundo se está huachicoleando a sí misma jugándole chueco a sus dueños (nuestro gob del malestar).
Pemex Hace su Bisne
El expediente judicialoso dice que supuestamente 12 petroleras gringas se aliaron con Ingemar para sacarle jugo a sus permisos aduanales y cruzar 163 ferrotanques (o sea, camiones huachuleros) por Matamoros y Nuevo Laredo. Según esto, habrían reportando puras migajas a Aduanas para brincar más de $166 millones de varos en impuestos. Y adivinen quién estaba en la lista de proveedores… La mismísima Deer Park, la refinería en Houston que compramos en 2022 para cumplir un capricho del Macuspano.
El Truco del 10%
Todo esto se sabe porque la Fiscalía le cayó con la voladora a un cargamento de Deer Park en Coahuila, donde 10 carrotanques estaban bien estacionaditos en patios de la empresa Kansas City Southern. En los papeles aduanales, los cínicos juraron por su jefecita que solo traían 100,000 litros de gasolina; más sinembargo, cuando los peritos se pusieron a revisar, descubrieron que en realidad traían 1,032,680 litros.
O sea, huachicolearon más del 1,000% de lo que habría reportado. Ese supuestamente sería el modus operandi de Ingemar: declarar nomás el 10% del producto para pagar lo menos posible de IEPS.
Más Sabe el Diablo por Viejo que por…
Para que todo este desmadre aduanal jalara sin ningún pdo supuestamente se necesitaba la firma de Juan Hermilio Chávez Rodríguez, un agente aduanal de nada más y nada menos que 87 años que hoy, obviamente, anda prófugo de la ley. La Fiscalía lo describe sin pelos en la lengua como el “facilitador técnico” que le dio green light a los huachicouleros para que pasaran por Aduanas como Pedro por su casa.
Este cochinero obliga a Pemex a hacerse una limpia interna urgente, aunque seamos honestos: no es ninguna novedad. Varios de nuestros “colegas” que hacen investigaciones periodísticas llevan más de dos décadas documentando que el huachicol en México no nació ayer en una zanja clandestina a mitad de la noche, sino en los escritorios de la petrolera menos eficiente y más endeudada del mundo.