
It’s definitely not a good time to be a Jaiba. Primero por la actuación de Lo Que El Agua Se Llevó hace unos días. Y ahora porque están más bañados en gasolina que el wey que escupe fuego en el semáforo de Palmas. Resulta que, por las intensas lluvias se generó un derrame de combustible que tiene a varios ríos de Veracruz más tóxicos que tu ex. Ya nos quedó claro por qué el Excel de Pemex está en números más rojos que emprendimiento de gomitas enchiladas. Y es que, entre las tomas clandestinas de los wachi-culeros y esto, evidentemente Pemex ya solo le queda stock para vender tres garrafones de E-Pura de combustible.
Veracruz está en un verdadero desmadre de gasolina: las lluvias provocaron un derrame que contaminó el río Pantepec y llegó al Tuxpan, dejando a fauna y comunidades locales en modo supervivencia total. Entre ductos sin mantenimiento y tomas clandestinas que parecen deporte extremo, Pemex se muestra más endeudado que un posgradista con Starbucks en Harvard y su Excel ardiendo en números rojos no engaña a nadie: la planeación operativa de la empresa sigue siendo un meme de alto nivel. La Secretaría de Marina tuvo que mover personal y equipos para contener el desastre, pero las imágenes muestran que la catástrofe ya tiene alcance regional y que la infraestructura energética sigue siendo tan confiable como un NFT de colección olvidado. En pocas palabras: combustible escasea, deuda sube y los veracruzanos cargan con el peor lado del show.