El Ajusco está más nevado que Vail

Uno nunca deja de aburrirse en esta ciudad esquizofrénica. Cuando ya nos empezábamos a morir de calor y la primavera se anunciaba con su caracterísitico color jacaranda, de la nada empezó a nevar en la CDMX. Bueno, en realidad solo nevó en el Ajusco (lo que está arriba del Pedregal y Jardines, Sofi)… Lo más cagado es que mi Santi lleva desde el viernes mentando madres porque la única nieve que encontró en Vail es la del mochi de Matsuhisa, mientras el buen Asdrubal anda carveando duro en las pistas del Ajusco. Aparentemente hay un vórtice polar dándole en la madre al Valle de México, así que también el Popo y el Izta están más nevados que mesa de standupero en la Condesa. La verdad no sabemos cuando subirán de nuevo los termómetros, pero por lo pronto les recomendamos no guardar las cobijas de tigre todavía.