Cruz Azul recupera una planta que estaba secuestrada

No, Santi, el Cruz Azul no se llama así nada más porque sí. Agarraron el nombre de una cooperativa que produce y vende cemento. Y en una de sus plantas, en Tula, Hidalgo, se armó una novela más enredada que las de Mari. Resulta que hace unos cinco años, a unos trabajadores se les hizo fácil secuestrar la fábrica para empezar a ponerse a facturar todo ellos solos. En esas andaban hasta que hoy la cruzazulearon porque se armaron los plomazos con la Fiscalía para recuperar la planta. Según esto hubo balazos, ilegalidades, heridos, periodistas agredidos por la policía hidalguense, y esas cosas que pasan en el tercer mundo. Por ahora, Cruz Azul ya tiene su planta de regreso, ahora solo falta que su equipo tenga estadio… y que logren ganar algo.