El Trompetas quiere armar su propia ONU con sus amiguis

Hay eventos que marcaron la historia: el descubrimiento del fuego, la Segunda Guerra Mundial y el regreso de El Lorax a la White House. Como la ONU ya es solo un grupo de WA que todos los países tienen muteado, la última idea de peda que tuvo el Cheeto Puff es crear su propia versión. Bajo la idea de que cualquier conflicto entre países se puede resolver en menos de lo que dura una ronda de golf, el Trompetas presentó su Junta de Paz: una organización internacional liderada por él mismo y un grupo selecto de millonetas, que buscarán arreglar pleitos internacionales con un jalón de orejas y la amenaza de expropiar países para construir residencias de lujo. ¿El membership fee? One billion dollars.
Negocio > Diplomacia
De crearse la Junta de Paz, el currículum de diplomático de carrera no servirá ni para lavar los platos. Lo que más le importa al Ruffle con queso es que su nueva organización esté encabezada por gente de negocios. Este “plan maestro” se presentó este jueves 22 de enero en Davos, Suiza, durante el Foro Económico Mundial y su idea principal es que se necesita un “enfoque de negocios” para resolver conflictos.

Gaza Sands & Resort
Sin duda alguna, el conflicto más complejo de los últimos tiempos es el de Israel y la Franja de Gaza. Y qué es lo que propone la Liga de la Justicia de Trump para solucionarlo? Bueno, El Lorax asegura que esto no se trata de un conflicto complejísimo entre dos pueblos históricamente enfrentados por un mismo territorio, sino que en realidad es la oportunidad inmobiliaria mayor “desperdiciada” de la historia.
Con unos renders presentados este jueves en Davos que muestran rascacielos y marinas de lujo donde hoy hay ruinas, el Cheeto Puff explicó que la solución no vendrá de la diplomacia, sino del desarrollo urbano. Su plan consiste en sustituir los fondos de ayuda por fideicomisos de inversión privada, apostando a que la plusvalía de un complejo turístico frente al mar será un freno más efectivo para la guerra que cualquier otra resolución que se le pueda ocurrir a la ONU. Básicamente, el Trumpetas está convencido de que nadie se atreve a jalar el gatillo cuando lo que está en juego es la cuota de mantenimiento de un residencial que tiene entre sus amenidades canchas de pádel y una alberca infinita.

El “Adiós” de la ONU
Finalmente, el inquilino de la White House aprovechó el foro de Davos para aplicarle a la ONU su frase favorita: “están despedidos”. Mientras los burócratas de Ginebra y Nueva York miraban con horror, El Lorax declaró que ochenta años de viáticos, cafés importados y resoluciones que nadie respeta, son prueba suficiente de que la burocracia internacional está obsoleta.