Influencer tiene una Cybertruck morada en Culiacán. Qué podría salir mal?

Comprarse una Cybertruck es, por donde lo veas, una decisión cuestionable. Pero decidir comprarte una, pintarla de morado y pasearla por Culiacán es una decisión aún más cuestionable. Este martes, la influencer Nicolette Pardo fue secuestrada al bajarse de su camioneta para entrar a uno de sus negocios en Culiacán, Sinaloa. Lo que iba a ser un día más en la chamba terminó en un levantón grabado en 4K por las propias cámaras de su pick-up. La Fiscalía del estado ya compartió su ficha de búsqueda e inició operativos en la zona para encontrarla.
Evidencia en Ultra HD
El secuestro se dio este martes 20 de diciembre alrededor de las 4 de la tarde en el estacionamiento de una plaza ubicada en el fraccionamiento Isla Musala de Culiacán, Sinaloa. Cuando Nicolette bajó de su Cybertruck, se activaron las cámaras de seguridad de la camioneta porque los sensores detectaron que un vehículo se acercó.
Con una calidad escalofriante, se grabó cómo unos hombres se bajaron de un coche viejo color blanco y amenazaron a la influencer con armas largas. En cuestión de segundos, la interceptaron y la obligaron a subirse con a su coche, dejando la pick-up morada ahí abandonada. Tras el reporte, la Fiscalía activó el Protocolo Alba de desaparecidos e inició un operativo para dar con su paradero.

La seguridad de lo cotidiano
Lo más cabrón de todo es que, mientras la camioneta diseñada por la empresa de Elon Musk grababa todo, los que se la llevaron aplicaron la técnica de delincuencia más vieja del mundo: no llamar la atención. Nicolette, o “La Muchacha del Salado” (por un corrido que le hizo el grupo arriesgado), es conocida por presumir su vida de lujos en redes, pero parece que se le olvidó que no hay privilegio tan grande como el de pasar desapercibido en un país como México.
Mucho fierro y ni una pista
El Ejército junto con la policía del estado encontraron la Cybertruck abandonada en el estacionamiento de la plaza en la que está el negocio de Nicolette, pero aún no se tiene rastro de ella. Mientras tanto, en redes se está debatiendo si lo que la puso en la mira de sus secuestradores fue tener una vida tan pública y una camioneta que llamara tanto la atención en una de las ciudades más peligrosas de México y el mundo.