Al papá de Meghan Markle le encontraron friegos de materiales de abuso infantil en Filipinas y hasta en Tijuana
Siempre que les hablamos de familias con escándalos bien qleros es inevitable que no salga a la conversación la familia López Obrador. Más sinencambio, por primera vez les hablaremos de una familia con escándalos bien qleros y que no tiene ni el apellido “López” ni el “Obrador” en su nombre. Ahora se trata de la Royal Family Británica. O bueno, de los weyes que se salieron de ella: el Príncipe Harry y Meghan Markle, quienes ahora se andan dando un tiro para ver cuál de sus dos familias tiene más escandalitos. Les decimos esto porque resulta que a Thomas Markle Sr. (o sea, el papá de Meghan) le pescaron la movida hasta el otro lado del charco luego de que la Poli de Filipinas confirmó que le hallaron una asquerosa biblioteca de contenido para adultos hecho con niños (o sea, de material de abuso y explotación s3xu4l 1nf4nt1l). Esto después de un análisis forense que le hicieron a todos sus gadgets tecnológicos. La colección de cochinadas que el señor guardaba en una casa en la ciudad de Cebú está para vomitarse y dejar de tener fe en la humanidad: le encontraron nueve celulares, cinco discos duros, tres tarjetas SD, una cámara fotográfica, 20 rollos de película sin revelar y hasta 45 cintas de video cargadas de 4bus0s explícitos. Y como no le pareció suficiente tener broncas con la fiscalía filipina (y porque cuando se trata de este tipo de crímenes no es raro que México salga embarrado), la Fiscalía General de Baja California también confirmó el cateo de una bodega que el viejito rentaba en Tijuana para guardar exactamente la misma porquería. Bien dicen que la familia no se escoge, porque quién en su sano juicio elegiría tener no uno, sino dos teatritos relacionados con abuso sexual infantil compartiendo la mesa en Navidad?
Sangre de su Sangre
El chisme se pone bueno porque, no solo las autoridades de Filipinas y el efebei ya traían al ruquito entre ceja y ceja, sino porque nos enteramos que quien dio el pitazo fue su propio hijo, Thomas Markle Jr. El hijo se armó de valor (o de coraje), y escarbando en unas cajas de cartón abandonadas en la casa de Cebú, se topó con cientos, si no es que miles, de imágenes asquerosas que seguramente no podrá borrar de su cabeza. Lejos de taparle las marranadas a su papá, como sí lo hizo la Familia Real con el Ex-Príncipe Andrés durante años hasta que el apeste de los Epstein Files fue insoportable, el buen Thomas fue directo con la prensa británica y con la policía a entregar el cargamento. Además, la Corona también tiene que lidiar con México, pues el rabo verde también tenía rentada una bodega en Tijuana (qué raro), asegurando más evidencia para el expediente.
Fingir Demencia
El señor de 82 años ya salió a llorar su desgracia en medios como el Daily Mail jurando que todo es un montón de mentiras, pero para justificar sus marranadas en nombre de la salud mental, se fue a refugiar a un centro de cuidados para pacientes con demencia. Seguramente escuchó cómo reciben a los criminales de su tipo en la cárcel y decidió mejor pasar sus días con puro esquizofrénico y demás loquitos. Lo curioso es que a Meghan no le cayó de sorpresa el numerito. Salió luego luego a decir que ella ya sabía de este tipo de acusaciones contra su padre desde 2018, razón exacta por la que le cortó el habla por completo, lo borró de su boda con el príncipe Harry y lo mantuvo bien apestado y lejos de sus hijos; nomás no le pregunten, si ya sabía, ¿por qué nunca lo entregó a la justicia? Ahora ya saben que si su vida va mal, por lo menos no son Thomas Markle, que pasó de ser el viejo berrinchudo que cobraba por fotos a los tabloides a convertirse en un caso criminal transnacional que ni con todo el jabón del Palacio de Buckingham se va a poder limpiar.