Osos polares listos para madrearse al Soldado Ryan

Cada vez nos convencemos más de que la III Guerra Mundial se va a librar a menos un chingo de grados, porque la tensión entre Trumpetas y Dinamarca sigue creciendo por Groenlandia. La isla de hielo se ha vuelto la obsesión de la Albóndiga Gigante, por asuntos de “seguridad nacional” y porque es vital para la red de Trump Towers que quiere construir en el mundo. Los daneses ya están hasta la madre del tema y no quieren volverse el Venezuela europeo, por lo que mandaron un comando especial de osos polares militares a Groenlandia. Además, el gobierno ya aflojó la cartera y presupuestó 6 mil melones de euros para defender a los renos groenlandeses.
