A Trump le pusieron su estate quieto por prohibirle la entrada a los periodistas
Hace unas semanitas, el Cheeto Puff ya no podía con los corajes que le hacían pasar los periodistas. Su solución fue cerrarles la entrada a la White House como cadenero de Drama a estudiante de la Nueva Escuela Mexicana. Como la chamba de los medios de comunicación es… comunicar, salieron a decir era inconstitucional que prohibieran la free press, así que le metieron una demanda. Sorprendentemente, un juez (recomendadísimo por el Trompetas) les dio la razón y hasta una orden puso. Le prohibió al POTUS prohibirle la entrada a cualquier medio de comunicación. Que no le gusten las verdades que dicen en las noticias, o lo que el llama fake news, no le da derecho de dejarlos ahí en la calle. Obviamente la Naranja cero Mecánica ya se armó de abogados y anda tratando de darle la vuelta, pero se ve complicado. Por cierto, al mismo tiempo también llegó su nueva Press Secretary, una tal Katie Zacharia, que parece ser la misma que explicó que Confusio fue el que inventó la confusión.
Judges & Lawyers
Después del osaso de quedarse sin quien divulgara sus fake news, el Orange Crush tuvo que ceder de forma de forma involuntaria, lo cual son buenas nuevas. Sobre todo para el intern de este H medio de comunicación, quien siente que es periodista por contar chismes y de la peor manera posible. Bueno, un federal judge, extendió una orden (que cero era sugerencia) para que el gobierno del Trompetas ya no pudiera prohibir jamás de los jamáses el acceso a los reporteros de tres medios de comunicación: CNN, MS NOW y Politico. Btw, mientras esto está pasando, el beef está escalando y a dos de llegar al sistema judicial. Todo gracias a que el juez de distrito, Timothy Kelly, dijo que la neta les iba a ir de perlas con sus demandas. Claro, porque siempre gana la libertad de expresión. Incluso dijo que Trump se inventó argumentos de seguridad nacional después de haberles prohibido la entrada y cero estaban respaldados por el gobierno. Ya vimos que el juez no anda haciendo favores, no como los del acordeón.
Dicen por ahí, que le llegó un mail al Departamento de Justicia, en el cual se argumentó el caso por parte del government, y al parecer hubo un poquito de ghosting. Hasta la White House ignoró los correos donde le pedían comentarios (se veía venir). Theodore Boutrous Jr. (vaya nombre tan elegante) el abogado de las tres empresas, le tiró flores al juez por la orden, porque obvio es amante de la prensa libre. Lo irónico es que este juez fue nominado para la chamba por el mismísimo Cheeto, para que vean como da vueltas la vida. Incluso le había ordenado a la Casa Blanca que les regresaran las credenciales enmicadas a los reporteros. Primero, emitió una orden que duraba hasta el martes (él que ya pasó), pero como ya se le echó a perder por el tiempo, mejor aplicó una mejor: pidió una que durara indefinidamente.
Para afuera…
En septiembre, cuando los reporters perdieron sus acreditaciones, la White House nunca les dio un heads up. Ni antes de los tweets del Trompetas ni antes de que les cerraran las puertas. El juez dijo que esto no era un tema de solo dejar entrar o no, sino era recortarle el acceso a todos los demandantes, quienes antes no necesitaban permiso para hacer cobertura de toda la Casita (no la de Bad Bunny. Como el government no se iba a quedar de brazos cruzados mientras le ponían su estate quieto, le pidió al juez que suspendiera su decisión mientras apelaban. El juez dijo que ni maíz y hasta sacó facts, de acuerdo a él, 78 reporteros en total (entre los tres noticieros) fueron afectados. Así que como venganza, se quedan con la orden.
Aquí el pedo es que el Orange Crush no dio un aviso antes de banear a los reportarlos y tacharlos de dar fake news. Entonces, los abogados de los reporters salieron estilo Leon Larregui (en estado sospechoso) a decir que era inconstitucional. Sobre todo tomando en cuenta la Primera y la Quinta Enmienda (las de libertad de expresión y discriminación), las cuales dice que lo que está haciendo el Trompetas, de sacar a los periodistas solo porque no le gusta las verdades que dicen, es ilegal. Masinembargo, los abogados del Department of Justice dijeron que la Casa medio Blanca era los aposentos del POTUS. Entonces sí el los quería mandar a volar, podía. Incluso, dijeron que entrar a la bendita choza era un privilegio y no un derecho, y si él siente que sacarlos es para proteger la seguridad nacional y a la gente de desinformación (como la que él dice) tiene todo el derecho de dejarlos ahí en plena banqueta.