Sheinbee quiere construir consultorios para ayudar a los otros centro de salud
A nuestro gobierno le hacen falta un friego de cosas, pero lo que menos tiene, como ya todos sabemos, es lana. Ya le empezaron a quitar lo social a sus programas (sociales), no hay medicinas en el IMSS, las megaobras del Macuspano (al igual que sus hijos y sus cuates) se están tragando el presupuesto y la lista neta es interminable. Y aún así, sin tener ni un peso en la cartera (del erario, porque en las personales obvio sí tienen y hasta de sobra), Sheinbee tuvo el descaro de salir en Venga La Mañanera a proponer una cosa que saldrá carítsima y será más inútil que el Tren Maya. Quiere construir 12 mil consultorios médicos en 24 estados de nuestro Mexique, pero le sugerimos a la doctora que en vez de ponerse a construir cosas que necesitan inversión y medicamentos, mejor le de abasto al IMSS y todas esas clínicas del malestar que tanto promueve. En teoría, estos consultorios son para aligerar la carga de los otros hospitales, pero si el principal problema de los que ya existen es que no tienen ni paracetamol, la neta es que abrir doce mil changarros más no creemos que ea la brillante solución que nos quieren vender. Respecto a los servicios médicos que darán, no les podemos decir nada (porque lit nunca tienen nada). Solo que es común que personas que visitan las clínicas del malestar, entren por un dolor de cabeza y salgan con una curita (si es que hay)… o aún peor, salgan con una pierna menos.
¿Abastecidos?
El gobierno del malestar, anunció que a partir de enero, pondrán unos 12,750 consultorios para dar atención médica gratuita en 24 estados del país. En este nuevo branding, está involucrado el Servicio Universal de Salud. La neta, le pueden poner el nombre que quieran, pero hasta que alguien no salga sano de esos lugarcitos, para nosotros todo es lo mismo. El chiste es que el SUS (indeed está super suspicious el nombre), le quiere dar atención médica a quien sea. Sin importar que estén dados de alta en el IMSS, ISSSTE y todos esos lugares. La diferencia está medio confusa, pero en teoría es para no cargarle la mano al IMSS y que todos estén curados (la vemos un poquito complicada, pero ojalá).
Para presentar la propuesta, como si el Morning Show fuera ronda de inversión, se presentó Alejandro Svarch, el director general del IMSS Bienestar. En su pitch, dijo que el motto de estos consultorios será el “cero rechazo”, todos serán bienvenidos (aunque luego los tengan que trasladadas por falta de máquinas y medicamentos). Según él, están equipadísimos los consultorios, pero tenemos nuestras dudas. Solo, que si alguien llega con una enfermedad que no saben curar (hay un chorro que se nos imaginan), ahí si los mandan a otra institución.
Plan de acción
Sheinbee, dijo que el propósito de estos nuevos consultorios es que atiendan cositas leves, para que los centros de salud y hospitales no estén llenísimos. Pero, tarde o temprano seguro también se van a llenar estos consultorios, y los medicamentos se van a acabar, y se va a repetir el mismo ciclo de siempre. Las clínicas del malestar, contarán con 60 medicamentos básicos (la enfermería de la primaria del intern tenía más). Y para dar aún más miedo, los van a poner en casas de salud abandonadas, osea que se les van a aparecer varios espíritus. Pero eso sí, el lugar va a tener internet y todas las cosas electrónicas necesarias para estar lo más actualizados posibles.
También, apareció el subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark García. Él, dijo que este trabajo iba a ser en collab con la Secretaría de Bienestar (empezamos mal), y tendrán unas platiquitas del 2 de octubre al 25 de octubre para ajustar los detallitos faltantes, todo suuuper transparente obviamente. Por lo que necesitarán un chingo de staff, algo que vemos un poquito complicado (porque nunca hay). El gobierno abrirá una convocatoria para reunir trabajadores ( sospechamos de los criterios de evaluación). Ya llevan más de 73,000 “profesionales” que se postularon, osea doctores, enfermeros y un chorro de staff que se graduó apenas (y chance es la generación del Covid) o que ya se jubilaron y quieran seguir dándole al jale.