Inzunza se defendió de los votos que llevaron al Senado… con más votos
En este país hay mucha gente con mucho descaro, la mayoría se concentra en la bancada del bienestar, pero neta hay un sector en particular que sobrepasa a todos. El team de Sinaloa. Rocha Moya va liderando el top de los weyes que no tienen ni tantita madre… pero Inzunza viene pisándole los talones. Y es que, después de está semana, digamos que ya están empatados. Como bien les contamos hace unos días, un chorro de gente se puso a juntar firmas para que del Senado, pero como hierba mala nunca muere, dijo que de su lugar (independiente) no se va a mover, porque chambea ahí gracias a que más de 650 mil sinaloenses votaron por él. Votos que la neta, después de todo lo que salió en el último año, ya no sabemos si son legit. Como Sinaloa está a dos de considerarse fallido por el control de los sombrerudos, hace que nos preguntemos cuántos de esos votos fueron del Pueblo Bueno y cuántos fueron gracias a los bigotones. Cosas que muy seguramente nunca sabremos, y por lo pronto nos toca confirmar que a Inzunza le faltó tantito bullying de chiquito para bajarlo de su nube.
Votos Votos Votos
Si algo podemos concluir de todo esto, es que a Quique Inzunza le faltó tantito bullying en la primaria. Si no, cómo explican que tiene toda esa seguridad para decir tanta barbaridad. Ustedes recordarán que varios activistas y members de la sociedad civil se metieron al senado con un botecito. Pues resulta que ese bote estaba lleno de 23 mil 500 firmas para convencer al senado de mandar a Inzunza alv (a las vacaciones-permanentes). Tuvieron que recurrir a las firmas porque don senador independiente no se va, principalmente porque el fuero es su herramienta secreta. Hagan de cuenta que es la única defensa (aparte de sus amiguitos) en contra del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo acusó de ser amigo de los sombrerudos sinaloenses. Sabe que sin fuero, puede que lo veamos en un viaje (y no por voluntad propia) próximamente, con solo boleto de ida.
Días después de que le entregaron el botecito a la Mesa Directiva del Senado, la neta a Inzunza le dieron unos aires de grandeza (o se metió de otros aires) y dijo que de su chamba no se mueve. Porque está ahí por la elección del Pueblo Bueno, por los votos de más de 650 mil sinaloenses. Y si de algo estamos seguros… es que él cree eso. Pero entre que las boletas salen sospechosas, se queman urnas, o los votantes están en la nómina, ya está medio complicado ver cuantos son votos sinaloenses honestos y cuántos no. Aparte, nos recordó que lo eligieron en el 2024, entonces si alguien lo quiere ver de patitas en la calle, se va a tener que esperar otros cuatro añitos más.
Sindicato Sinaloense
Los activistas y los de la sociedad civil se pusieron de acuerdo para hacer un golpe maestro el 29 de septiembre. Por golpe maestro, no nos referimos a uno de estado, tampoco a uno del estilo de Ocean’s 11, nada más fue dejar un bote con papelitos en la mesa del Senado. Aplicaron la misma que un chorro de causas (literal cualquier causa), hacer las votaciones en facebook (esto no nos consta para nada). Pero si podemos entender el chiste de su desmadre, los sinaloenses están enojados porque la neta si es un descaro que un senador, que aparte es sombrerudo y que no tiene partido, siga chambeando y con todo y prestaciones.
Por lo mismo, no solo Quiquín se llevó la mentada de madre, también se la llevó Morena. Sobre todo por estar de top defender de un senador que ya ni de su partido es. Pero, dejarlo de defender significaría que admitir que tenían un n4rcosenador y por ende un n4rcogobierno. Así que no les queda de otra más que seguir con la misma historia que nos venían contando. A los que también les tocó recibir un speech, fue a los líderes del Senado. Les pidieron “voluntad política” que en otras palabras es que hagan bien su chamba y manden a Inzunza a enfrentar la justicia. No sabemos si eso sería de este lado del charco o del otro, suponemos que del otro porque de este lo andan solapando. Y eso es que en algún momento llega a enfrentar alguna forma de justicia.