Se volvió a incendiar Dos Bocas y (según) no pasó nada
Ya perdimos la cuenta sobre cuántas veces les hemos dicho esto, pero qué creen? La Refinería de Dos Gotas se acaba de volver a incendiar… o algo así. Según Pemex, se trató de un “evento operativo” que provocó un incendio en un pastizal cercano a Dos Bocas. Disque no afectó a la productividad (ish) de la madre esa, pero el pdo es que ya nadie, neta nadie, le cree a Pemex. En abril, por ejemplo, pasó básicamente lo mismo cuando se incendió una cosa llamada “almacenamiento de coque”… Dijeron que no iba a afectar en nada las operaciones, pero justo fue el mes del año en el que tuvieron los peores rendimientos (que, tomando en cuenta que estamos hablando de la refinería más cara y menos productiva del mundo, eso ya es mucho decir). Y ahora, justo cuando empezaba a recuperarse, volvió a incendiarse la fregadera. Habrá que esperar para ver si es cierto que no pasó nada, pero que no les sorprenda que haya malas noticias… otra vez.
De Mal en Pior
Honestamente, nunca creímos decir esto, pero por fin empezaba a haber buenas noticias con Dos Bocas: en agosto, estuvo operando al 70 por ciento de su capacidad… que, bueno, no es tanto, pero mínimo el porcentaje ya no daba pena. Y es que después de llevar seis meses a la baja en su rendimiento, por fin se empezó a componer desde el mes de julio. Pero como las megaobras ridículas del Macuspano están todas feas y mal hechas, pues algo tenía que salir mal.
Como les decíamos arriba, según Pemex, se trató de un “evento operativo”… whatever that means. Según ellos, quién sabe por qué, un área de la refinería se sobrecalentó y eso provocó, también quién sabe por qué un “conato de incendio”. Y por si (como el Intern) no conocían el significado de la palabra “conato”, quiere decir “una acción o un evento que se frustra o se controla antes de llegar a completarse o convertirse en un problema mayor”…
O sea, que (según ellos) fue cosa de nada, cuando en las imágenes neta parece la columna del 9/11. Bueno, tampoco, pero ustedes entienden. El pedo es que por mucho que a Dos Bocas le haya ido medianamente bien en agosto, estas cosas pasan cada dos días y cada vez confiamos menos en la gentuza que dirige Pemex.
Pre Texto, Con Texto
Tal vez con tanta información se les haya olvidado, pero Pemex neta ha tenido un peor año que el de tu amiga que ya no se pudo ir de intercambio y que cortó con su novio. Y no hablamos solo de los 20 mil incendios en sus refinerías o de todas las pérdidas económicas que ha tenido. No, literalmente le han arruinado la vida a un chingo de gente.
En marzo, por ejemplo, cinco personas (incluido un empleado de Pemex) murieron por uno de esos incendios en Dos Bocas. Intentaron excusarse diciendo que había sido afuera de la refinería… aunque sí fue por culpa de un derrame que ellos provocaron.
Un poquito antes, en febrero, los cuyeyos provocaron un derrame de petróleo cabronsísimo en el mar. Curiosamente, muy cerca de Paraiso, Tabasco. O sea, en donde está la refineria de Dos Bocas. Los ambientalistas abraza-árboles denunciaron esta situación, pero los de Pemex trataron de hacerse bien pendejos diciendo que había sido por “chapopoteras naturales”. Al final, terminaron reconociendo que sí fue su culpa y corrieron a tres weyes como si hubieran sido los únicos responsables. Y después, renunció su director, que resultó ser un golpeador de lo más desagradable del mundo. Pero esa es otra historia… El nuevo director sigue sin dar una.